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Especial Fórmula 1

Ferrari está estancado

HUlkenberg, piloto de Sauber, en el circuito de Corea. Ampliar foto
HUlkenberg, piloto de Sauber, en el circuito de Corea. EFE

Puede que lo de Sauber sea solo el producto de un acierto en el equilibrio entre la carga aerodinámica y la velocidad punta para el circuito de Corea. Pero la verdad es que en el circuito de Yeongam los coches de la escudería suiza ofrecieron un rendimiento muy superior al que cabría esperar por la inversión anual del equipo. Niko Hulkenberg, su primer piloto, realizó una carrera completa, luchando con los Mercedes y los Lotus, hasta concluir en cuarta posición por delante de pilotos tan consolidados como Lewis Hamilton y Fernando Alonso. La prueba de la buena marcha de Sauber había llegado ya el sábado, cuando en la clasificación consiguió colocar por primera vez a sus dos coches en la Q3.

Sin embargo, me inclino a pensar que esta euforia no persistirá en las próximas carreras. El coche funciona, de eso no hay duda, pero también es cierto que el circuito les favorecía y que en Japón, probablemente sufrirán más. Porque, al final, se acabará demostrando lo que viene siendo la tónica de la segunda parte del Mundial: que al margen de Red Bull, que anda solo en la cumbre de la clasificación y de las carreras, los dos equipos que más han mejorado y que están luchando por la segunda posición son Lotus y Mercedes. En cambio, cada vez parece más claro que Ferrari está estancado.

El único equipo que sigue buscando mejoras para asegurarse el título lo más rápidamente posible es Red Bull

¿Han tirado ya toalla? No. Pero tanto ellos como la mayoría de equipos han decidido ya dedicar la mayor parte de sus esfuerzos a preparar el coche del año que viene. El único equipo que sigue buscando mejoras para asegurarse el título lo más rápidamente posible es Red Bull. Pero en cuanto tenga asegurada la cuarta corona de Vettel creo que veremos muy pocas veces a Adrian Newey en los circuitos. En las próximas carreras pueden aparecer todavía novedades en los coches, porque hasta ahora se ha estado trabajando para adaptarlos lo mejor posible a cada circuito. El trabajo en el túnel de viento va tres o cuatro meses por delante de las evoluciones que aparecen en la pista. Y a estas alturas ya ha concluido. Pero algunas de las piezas diseñadas y probadas en el túnel y en el simulador aparecerán en los trazados.

No será nada revolucionario. Porque los coches están cerrados. Pero permitirán una mejor adaptación a las necesidades de los circuitos que quedan para concluir el Mundial. Por tanto, es difícil que las cosas cambien de aquí al final del curso. Ferrari, probablemente, permanecerá en un segundo plano y seguirá sin ofrecer a Fernando Alonso un coche ganador. Y el piloto asturiano deberá dar lo mejor de sí mismo para no perder el subcampeonato del mundo e intentar que Ferrari tampoco lo pierda en el Mundial de constructores.

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