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2ª JORNADA DE LIGA | LEVANTE, 0 - SEVILLA, 0

Un Sevilla sin definir

El Levante, muy limitado, se conforma con un punto ante un rival espeso en ataque (0-0)

Vyntra disputa el balón con Gameiro. EFE

Limitadísimo el Levante, el empate le dejó buen sabor de boca. Mucho más dotado el Sevilla, la igualdad le supo a demonios. Caparrós se marchó al vestuario dando patadas nerviosas al aire, pero podía darse por satisfecho: su equipo mantuvo intacta la armadura aunque ni poder lanzar arañazos ofensivos. Emery, en cambio, vio a un Sevilla en fase embrionaria: muchas variantes atacantes a las que todavía no les saca ningún partido.

Algunos chispazos de Marco Marin no alumbraron a un Sevilla turbio desde el inicio. Perjudicado por una salida deficiente del balón tanto de sus centrales (Cala y Fazio) como de sus mediocentros (Iborra y Rakitic). El volante croata es eso, un volante, más preparado para el último o el penúltimo pase que para la organización. La consecuencia fue una circulación lentísima de la pelota, incapaz de superar las líneas defensivas granota.

El Levante se protegió como se espera de alguien que ha recibido siete goles en la primera jornada liguera, en el Camp Nou. De un equipo limitado por las fugas de última hora (Iborra) y de los fichajes postreros (Gomis y Babá), todavía en pretemporada. En tales circunstancias, Caparrós quiso minimizar los daños: cerrarse en su campo, practicar el pelotazo y lanzar alguna contra. La mejor, la acunada por Rubén, en una conducción y un pase perfectos que dilapidó Xumetra con un tiro desviado. La zurda de Rubén es lo más cercano en el conjunto granota a la belleza.

LEVANTE, 0-SEVILLA, 0

Levante: Keylor Navas; Pedro López, David Navarro, Vyntra, Juanfran; Xumetra (Simão, m. 76), El Adoua, Sérgio Pinto, Pedro Ríos (Ivanschitz, m. 59), Rubén (Jason, m. 91); y Barral. No utilizados: Jiménez, Héctor, Ángel, Nikos.

Sevilla: Beto; Coke, Fazio, Cala, F. Navarro; Iborra (Kondogbia, m. 46), Rakitic; Vitolo, Marin, Perotti (Rabello, m. 69); y Gameiro (Bacca, m. 81). No utilizados: Javi Varas, Diogo, Cristóforo, Rabello, Alberto Moreno.

Árbitro:F. Teixeira Vitienes. Amonestó a David Navarro, Pedro López, Iborra, Barral, Coke, Rakitic, Kondogbia y Fazio.

Unos 7.000 espectadores en el Ciutat de València.

El partido, que era ya era pastoso, se ensució en el último tramo del primer periodo. David Navarro le dio la bienvenida a la Liga a Gameiro clavándole por detrás los tacos sobre el tobillo del delantero francés. Se multiplicaron las faltas y las tarjetas. Emery retiró en el descanso a Iborra, desafortunado en su vuelta a casa. Lo sustituyó Kondogbia, que le dio algo más de ritmo al Sevilla. El comienzo del segundo tiempo fue una sucesión de errores: el central Vyntra pifió en el despeje de cabeza y el delantero Gameiro en el empalme penoso de un balón botando que pedía a gritos un trallazo a gol.

Caparrós pensó en Ivanschitz para ahormar un ataque inexistente. Este se limitó a una folha seca de Sérgio Pinto rechazada por Beto hacia el centro y muy mal rematada por David Navarro, que voleó hacia el cuerpo del portero luso con toda la portería por delante.

Enjaulado en su banquillo, Emery despotricaba junto a su segundo, Juan Carlos Carcedo, contra algunas de las acciones desafortunadas de sus jugadores, la última un remate a bocajarro de Kondogbia en fuera de juego. La parada de Keylor Navas, principal víctima de la visita al dentista la semana pasada en Barcelona, fue soberbia, invalidada porque el juez de línea había anulado la jugada acertadamente. Ni siquiera la llegada final del colombiano Bacca desatascó el ataque sevillista, tan rico en opciones como confuso en su ejecución. Tras las múltiples fisuras en el Camp Nou, la piel granota se había endurecido.

 

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