Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Me gustaría ver una mujer como Phelps”

El exnadador ruso, cuatro veces campeón olímpico de los 50 y 100 libre, recuerda los triunfos que logró en Barcelona

Popov, ayer Ampliar foto
Popov, ayer

El legendario Alexander Popov se mueve por Barcelona como si fuera su casa. No es de extrañar. En la capital catalana empezó su leyenda en los Juegos de 1992 y escribió una de sus últimas grandes gestas en los Mundiales de 2003. Miembro del Comité Olímpico Internacional y portavoz de la empresa de cronometraje de los Mundiales, el que fuera cuatro veces campeón olímpico de los 50 y los 100 libre en Barcelona y Atlanta, y seis veces campeón mundial, responde a las preguntas de un reducido grupo de periodistas en una de las salas interiores del Palau Sant Jordi. El exnadador ruso, que en 1992 manifestó ser un hijo de la perestroika y que ahora reside en Suiza, tiene 41 años y mantiene su espigada figura —mide dos metros—, aunque ha añadido unos kilos a los 90 que pesaba poco antes de retirarse en diciembre de 2004.

Pregunta. ¿Cómo se siente en Barcelona?

Respuesta. Tengo sentimientos muy especiales por esta ciudad. Aquí coseché muchos de mis éxitos, es una ciudad que de alguna manera me pertenece.

P. Justamente en el Sant Jordi compitió con Phelps en 2003. ¿Qué recuerda de aquello?

R. Michael abrió aquí la puerta y yo la cerré, fueron mis últimas carreras. Somos amigos. Barcelona 92 fue un lugar mágico para mí y para mucha gente. Desde entonces, desde esta ciudad se dio a conocer al mundo la cultura y el deporte español.

P. ¿Qué le parece la actuación del equipo español?

R. De momento, mucho mejor que los rusos. Tiene un equipo bastante bueno. Melani Costa tiene la ventaja de que ganó la medalla el primer día. Eso me dijo Phelps. Si ganas una medalla el primer día las opciones individuales y del equipo se multiplican.

Los rusos no son el futuro. China tiene el poder, la capacidad y muchos nadadores”

P. ¿Por qué apenas se baten récords del mundo desde los bañadores de poliuretano?

R. Tenemos que aceptarlo, forma parte de la historia. Probablemente haya que hacer algunos ajustes para que se vuelvan a batir marcas.

P. ¿Estaría de acuerdo en que se homologaran récords con bañadores de poliuretano y récords con los convencionales?

R. Eso sería reescribir la historia y es un ejercicio que a mí no me gusta hacer.

P. ¿Considera acertada la decisión de prohibirlos?

R. Fue la decisión de la Federación Internacional. Hay que aceptarla y punto.

P. ¿Usted nunca usó un bañador de cuerpo entero?

R. Nunca me gustó, no me resultaba cómodo. Siempre me gustó la libertad.

P. ¿Considera que Mireia Belmonte o Melani Costa pueden ganar una medalla olímpica en Río de Janeiro?

R. En 1991 Mark Spitz me dijo que era mejor ser campeón olímpico que ganar muchas medallas en otros campeonatos. Las americanas y las australianas están muy fuertes y será una competición muy interesante. Los rusos no son el futuro. China tiene el poder, la capacidad y muchos nadadores. Y EEUU también tiene un equipo muy fuerte.

Los rusos no son el futuro. China tiene el poder, la capacidad y muchos nadadores"

P. ¿Qué nadador admiró más? ¿De quién aprendió?

R. De Matt Biondi aprendí lo que debía hacer antes de competir: controlar las emociones, el aspecto psicológico, el comportamiento. Y durante la carrera siempre intenté interpretar y luego adaptar lo que aprendí a mi manera de hacer y a mis necesidades. No creo que sea bueno hacer lo mismo que alguien.

P. ¿Y aquí? ¿Qué nadadores le están llamando la atención?

R. Sun Yang, por su nado relajado y longilíneo, y Missy Franklin porque nada muy bien y posee una fuerza tremenda.

P. ¿Por qué no nadó tantas pruebas como Spitz, Phelps o muchas figuras suelen hacer ahora?

R. Yo estaba centrado en la velocidad, el 50 y el 100, y no entraba en mi imaginación. No tenía fuerza para tantas pruebas. Phelps fue único en eso.

P. Y el 200, ¿por qué no probó nunca?

R. Era una distancia demasiado dolorosa para mí, la prueba más difícil en el libre.

P. ¿Considera a Phelps el mejor de la historia?

R. No solo lo es para mí, sino para mucha gente.

P. ¿Puede haber otro Phelps?

R. Puede ser. Podría ser una mujer. A mí me gustaría ver eso, a una mujer como Phelps.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información