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Heridas y suspicacias

Las bajas y el embrollo que ha comportado tener que optar por Ibaka o Mirotic ha abierto una brecha en el poco propicio arranque de la etapa Orenga

Juan Antonio Orenga, tras anunciar la convocatoria Ampliar foto
Juan Antonio Orenga, tras anunciar la convocatoria EFE

1. La selección competirá en el Eurobasket de 2013 sin cinco de sus mejores jugadores: Pau Gasol, Navarro, Felipe Reyes, Ibaka y Mirotic. 2. Pau Gasol se recupera de una operación para solventar una tendinitis en las rodillas y Navarro será operado de un tobillo. 3. Felipe Reyes, MVP de la final de la Liga que ganó el Madrid, se retiró de la selección tras los Juegos de Londres. 4. La selección solo puede contar con un nacionalizado y, en 2011 y 2012, apostó por Ibaka. 5. Ibaka, con un informe de los médicos de Oklahoma que le receta descanso, intentó obtener el visto bueno de su equipo en la NBA hasta la madrugada del martes al miércoles. 6. Mirotic había renunciado a competir en el Europeo el 5 de julio. 8. España competirá en Eslovenia sin el nacionalizado que le permite el reglamento. 9. No es la primera vez que un jugador dice no por una causa similar a la expuesta por Ibaka. Pau Gasol, por ejemplo, decidió no jugar el Mundial de 2010, “tras un periodo de reflexión con los médicos, preparadores físicos y fisioterapeutas”. Y Calderón no estuvo en el Europeo de 2009. “Necesito descansar, recuperarme bien de las lesiones y prepararme para la próxima temporada de la NBA”, dijo. 10. Sobran ejemplos del compromiso y la implicación de los jugadores con la selección, empezando por Pau Gasol, que jugó el Europeo de 2009 solo días después de romperse un dedo y ser intervenido de urgencia. Y el caso extremo de Garbajosa, que forzó hasta el último día y batalló con Toronto para disputar el Eurobasket de 2007 tras una grave lesión. Hasta aquí, los hechos.

No se sabe cómo afectará lo sucedido al ecosistema de la selección

La acertada gestión de la Federación Española es incontestable y está avalada por las seis medallas obtenidas en los últimos siete años —con oro en un Mundial y dos Europeos y dos platas olímpicas—, y una colección de éxitos en todas las categorías. Esa gestión se ha beneficiado del trabajo de los clubes de la ACB y la aparición de la mejor generación del baloncesto español. Con ese núcleo, la selección ha construido un microclima al que se han acoplado, con más o menos complicidad y casi siempre con resultados exitosos, entrenadores como Imbroda, Moncho López, Pesquera, Pepu Hernández, Aíto y Scariolo.

El arranque de la etapa de Orenga no es propicio. Las bajas y el embrollo que ha comportado tener que optar por Ibaka o Mirotic ha abierto una brecha. El desenlace deja en evidencia a la Federación. Al final, ni el uno ni el otro. El episodio puede conllevar consecuencias indeseadas y abrir heridas. La relación de Mirotic con la Federación queda socavada. Se desconoce hasta qué punto la federación se da por satisfecha con ese informe médico de Ibaka. No se sabe cómo afectará lo sucedido al ecosistema de la selección, si algunas de las decisiones y actitudes que se han observado ahora serán tenidas en cuenta en el futuro por los directivos, los técnicos o los propios jugadores, empezando por el Mundial del año próximo en España. Y puede producirse un agravio comparativo por parte de los clubes españoles. ¿No podrán sus médicos elaborar informes que receten descanso a sus jugadores como lo hacen los de la NBA? Muchas heridas y suspicacias que cerrar. Así empieza la etapa de Orenga, que va a lo suyo con filosofía zen: “Las bajas hacen que el reto sea todavía más apasionante”.

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