Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sharapova remonta por primera vez en su carrera un 0-6

“En el descanso intenté olvidar el capítulo de la primera manga", explica la rusa

“Me faltó gasolina”, reconoce tras su derrota Jankovic

La tenista rusa celebra la victoria frente a la serbia Jelena Jankovic
La tenista rusa celebra la victoria frente a la serbia Jelena Jankovic EFE

“Dale algo en qué pensar. Algo en qué pensar”. María Sharapova, la campeona defensora del título, está ante un escenario dantesco. Jelena Jankovic le acaba de propinar un 0-6 en los cuartos de final. Esta es una Shazza desconocida, que dispara 20 errores no forzados en la primera manga y acaba con 45, por los 21 totales de su contraria; una campeona desdibujada, de grito en grito (primero los lamentos, luego las celebraciones); una número dos mundial, finalmente, que remonta (0-6, 6-4 y 6-3) por primera vez en su carrera tan sonrojante resultado, tras fracasar en los cinco intentos precedentes.

Dispuesta a defender su título hasta el último aliento, Sharapova ya conoce las semifinales de este jueves (no antes de las 15.00): ella jugará contra la bielorrusa Victoria Azarenka y Serena Williams, la gran favorita por juego y precedentes, frente a la italiana Sara Errani, la finalista de 2012.

“En el descanso”, explica tras su victoria la rusa, que ya ha ganado todos los grandes; “intenté olvidar el capítulo de la primera manga. Pensar en que daba igual cuántos errores había cometido, o lo decepcionada que estuviera por el inicio del partido; porque sabía que aún podía crearme oportunidades, que era capaz de hacerlo mucho mejor”, resume sobre el inicio de la segunda manga, que es lo que cambia el encuentro (2-0).

Una vez más, y frente al empeño de los ejecutivos de mercadotecnia, que la venden solo como una cara bonita, Sharapova volvió a demostrar su espíritu competitivo, su deseo de victoria ilimitado, que está hecha con la pasta de los campeones.

Jankovic, empeñada en competir en el mismo torneo los cuadros de individuales, dobles y mixtos, acaba inclinándose irremediablemente. Juega con sendas cintas de fisioterapia recorriéndole los cuádriceps. Los vendajes que le protegen un hombro le dan aires de momia egipicia. “Me faltó gasolina”, reconoce tras su derrota, que deja a Sharapova un paso más cerca de su peor pesadilla. Si la rusa gana sus semifinales y Williams hace lo mismo, la número dos mundial no solo se enfrentará a la número uno. Tendrá que darle la vuelta a una racha de 12 derrotas consecutivas.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información