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Misión imposible del Madrid en Brasil

Florentino Pérez envió dos emisarios para fichar a Neymar pese a saber su negativa

Neymar durante un partido del Santos. Ampliar foto
Neymar durante un partido del Santos. AFP

El Real Madrid sabe desde hace un mes que el fichaje de Neymar es prácticamente imposible. Cuenta con la información desde que su presidente, Florentino Pérez, decidió enviar a dos personas a Brasil a insistir en la contratación del delantero del Santos. Al club brasileño le interesaba la oferta madridista pero la llave de la operación siempre la tuvo el jugador, y su respuesta a los intermediarios fue inequívoca. Les dijo que no tenía intención de romper el contrato que firmó con el Barcelona en 2012.

“Había que decirle a la prensa que lo estábamos intentando”, argumenta un directivo.

Ante la negativa, los intermediarios del Madrid llamaron a su contacto en el club para informar de la situación. También hablaron con Florentino Pérez. La respuesta fue que permanecieran en Brasil e insistieran; de modo que cada día, durante más de dos semanas, los enviados llamaron a los dirigentes del Bernabéu para explicarles que la operación estaba bloqueada. Tras emitir su informe cotidiano, preguntaban si ya podían volver a España. La respuesta fue igual de rutinaria. Debían seguir, y allí siguieron. Permanecieron en Brasil hasta la semana pasada, y su viaje resultó tan llamativo que en las oficinas les pusieron un apodo. Cada día, cuando los empleados madridistas se encontraban por las mañanas, desde Padre Damián a Valdebebas, la pregunta que se hacían invitaba al chascarrillo:

—¿Han vuelto Mortadelo y Filemón de la misión especial?

Preocupado ante la posibilidad de quedar fuera de todas las competiciones en marzo, y ante la pobre perspectiva de la renovación de Cristiano, el presidente lanzó una ofensiva para fichar a Neymar en enero. El club mandó a un agente a Brasil y el jugador le indicó que tenía un contrato con el Barcelona y que no se había planteado romperlo. El padre de Neymar explicó que si rescindía su vínculo con el Barça para ir al Madrid en julio, debería indemnizar al club catalán con más de 40 millones de euros. Era la cantidad que el Barcelona se comprometió a pagarle a Neymar cuando quedara libre en 2014, y que, si fichaba por el Madrid, no podría cobrar. El Madrid calculó que la operación podría suponerle más de 100 millones de euros si además de pagar el traspaso al Santos indemnizaba al Barcelona y compensaba al padre del futbolista. Florentino Pérez los habría pagado pero Neymar le dio largas.

La derrota en Dortmund (4-1), el encarecimiento del fichaje de Bale (el Tottenham pide 80 millones de euros), y el pertinaz rechazo de Cristiano a escuchar ofertas de renovación colocaron a Pérez en una situación apremiante ante la perspectiva de las elecciones de junio. Tan apurado que hace un mes volvió a acordarse de Neymar.

El presidente pensó que si Neymar no dijo que sí antes fue porque sus enviados especiales de enero no se emplearon a fondo. En el club, sin embargo, aseguran que ya se habían agotado todas las vías de negociación cuando Pérez volvió a ordenar el asentamiento de una base avanzada en Brasil. Como dijo un directivo: "Estos tíos estaban ahí para poder decirle a la prensa que se estaba intentando".

Mortadelo y Filemón regresaron la semana pasada. El Madrid los relevó por otros dos enviados de refresco, que todavía permanecen en Sudamérica.

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