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Especial Fórmula 1

Estabilidad y trabajo en equipo

Fernando Alonso, en el podio tras ganar el Gran Premio de China
Fernando Alonso, en el podio tras ganar el Gran Premio de China EFE

No era una decisión fácil para la escudería de Maranello después de lo que ocurrió la pasada temporada, pero el equipo mantuvo la estabilidad. No es lo habitual en Ferrari. Pero cuando eso sucede las cosas funcionan mucho mejor. Ni Luca de Montezemolo, el presidente, perdió la confianza en Stefano Domenicali, ni este se la retiró a Pat Fry y a Nicholas Tombazis, piezas clave en el diseño del coche. Y ello permitió mantener una estrategia de trabajo que, junto a la mejora incuestionable en los resultados del túnel de viento, ha llevado al equipo a aspirar al título mundial.

Queda mucho por recorrer, pero hay elementos que permiten pensar que Ferrari ha resuelto sus problemas y que tiene uno de los mejores coches del paddock, si no el mejor. Es la cuarta temporada desde la llegada de Fernando Alonso y parece llegado el momento de dar el golpe definitivo para que el asturiano logre su tercera corona. El equipo se plantea ir evolucionando constantemente el monoplaza. Y, a diferencia de lo que ocurría el año pasado, esta vez cada mejora que prueban en la pista aporta algo positivo, lo que significa que los resultados que ofrece el túnel de viento se ajustan a la realidad sobre el terreno.

A los 31 años, Alonso vive el mejor momento de su vida. No comete errores y sabe cómo sacar el mejor rendimiento

A todo ello hay que añadir dos elementos fundamentales. El primero la incorporación en la sombra de un ingeniero del nivel de Rory Byrne, artífice junto a Brawn de los cinco títulos consecutivos de Michael Schumacher entre 2000 y 2004, que trabaja ya en el coche del próximo año pero aporta cosas también para el actual. Y segundo, el excelente momento de forma que está demostrando Fernando Alonso. A sus 31 años, el asturiano atraviesa el mejor momento de su vida. No comete errores y sabe cómo sacar el mejor rendimiento al coche que pilota. Ahora mismo es el mejor piloto de la F-1.

Otro factor a tener en cuenta es que el coche de esta temporada es más fácil de pilotar que el de la pasada campaña. A Fernando eso tal vez le afecte menos, pero para Felipe Massa eso es importante porque se siente mucho más cómodo y está dando un buen rendimiento al equipo. En China se vio perjudicado por un problema de graining (granos pequeños que aparecen en los neumáticos y que hacen perder estabilidad al coche), que no le permitió aprovechar la excelente salida que había realizado, superando a Raikkonen y colocándose tercero por detrás de Hamilton y Alonso. Pero su temporada es la mejor de los últimos años.

En China se demostró, además, que Ferrari y Lotus son los dos coches que mejor mantienen los neumáticos en condiciones normales. Mercedes tuvo un problema en este sentido, pero el coche está ofreciendo un buen rendimiento global que le sitúa a la altura de los mejores. En cambio, Red Bull no encontró la puesta a punto en esta carrera y tuvo que recurrir a estrategias agresivas que no le dieron el resultado esperado. Webber volvió a pagar caros los errores de su equipo —perdió una rueda trasera y abandonó— y Vettel salvó los muebles con su cuarta posición. Sin embargo, lo de China fue un accidente que superarán en las próximas carreras. En cambio, McLaren sigue sin comprender el cambio a la suspensión pullrod (con un tirante más delgado que permite mejorar la aerodinámica) que aplicaron al coche de este año. Reaccionarán, pero les costará.

En Bahréin es difícil que las cosas cambien mucho. No hay tiempo para mejoras y los coches serán idénticos a los de China. Por tanto, cabe pensar que Ferrari y Lotus seguirán mandando… a la espera de lo que ofrezcan Mercedes y Red Bull.

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