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“¿Les ha pasado algo a Riis o Unzue?”

El abogado de Manolo Saiz pide su absolución en el caso Puerto con el argumento de que otros directores de equipos ciclistas no han sido sancionados por el dopaje de sus corredores

Manolo Saiz, acompañado de su abogado Ignacio Arroyo
Manolo Saiz, acompañado de su abogado Ignacio Arroyo EFE

El abogado de Manolo Saiz en el juicio oral de la 'Operación Puerto', Ignacio Arroyo, ha defendido la absolución de su representado porque "no es ni autor ni colaborador necesario" en la trama urdida por el doctor Eufemiano Fuentes y ha asegurado que no debería haber sido imputado, "igual que Bjarne Riis [director del CSC] o Eusebio Unzue [del Movistar]", que dirigía al ciclista Alejandro Valverde, dueño de "la única bolsa que se ha extraído en este procedimiento" y que le costó una sanción de dos años sin competir. "Jaksche, Hamilton y Basso [los tres testigos del juicio que admitieron su dopaje] tenían relación con Riis [era el director de su equipo, el CSC]. ¿Le ha pasado algo a Riis en el mundo ciclista? No, normal. Entonces, ¿por qué le va a pasar a Manuel Saiz?", se preguntó Arroyo durante la lectura de su informe final.

Arroyo recordó que el ciclista Unai Osa dijo que las planificaciones dopantes de 2004 y 2005 que se le mostraron durante el juicio, correspondientes a los documentos incautados a Fuentes por la Guardia Civil, eran del equipo Illes Balears y que el director entonces era Eusebio Unzue. "La única bolsa que se ha extraído en este procedimiento para sancionar era de Alejandro Valverde y corría en el Illes Balears. ¿Le ha pasado algo a Unzue? No, qué le va a pasar, si no puede estar imputado. Ni Riis, ni Unzue, ni Saiz tienen que estar imputados", reclamó.

Eufemiano era el que trataba y cobraba directamente a los ciclistas

Ignacio Arroyo, abogado de Manolo Saiz

Respecto al testimonio del "tramposo" Jaksche, exciclista que "se dopaba con todo el mundo", el letrado recordó que el alemán negó que Saiz conociera las autotransfusiones practicadas por el doctor Fuentes. "¿Quién hablaba con jerga [términos para esconder conversaciones sobre dopaje]? Los ciclistas. ¿O es que Manolo Saiz también les enseñaba esa jerga?", se preguntó sobre las escuchas telefónicas, a las que se refirió para descartar que Saiz formara parte de la trama.

"Hablaban despectivamente de mi cliente. Cuando aludían a él como el Gordo no lo hacían de manera cariñosa. No formaba parte de ningún grupo. ¿Alguien en esta sala ha oído alguna referencia a los azules [referencia a los ciclistas del Liberty por el color de sus uniformes]? Yo no. Y en la prueba documental, en ningún folio intervenido hay ni una letra de Manolo Saiz, ni una coma", recordó.

En cuanto al dinero incautado al exdirector del Liberty durante su detención, que se produjo tras un encuentro con Fuentes, recordó que "[Saiz] entró y salió de la cafetería con el mismo dinero, no pagó ni un euro" por lo que "de toda la teoría de que eran para pagar a Eufemiano, nada". "Y Eufemiano salió con el dinero que entró, cinco euros", agregó al respecto.

En este sentido, Arroyo considera que las pruebas demuestran que Eufemiano era quien "trataba y cobraba directamente" a los ciclistas, que tenían "derecho a elegir su médico como cualquier trabajador profesional con su nómina". Respecto al resto de imputados, defendió que Saiz "no tiene relación con Yolanda Fuentes", que Labarta y Belda eran "rivales deportivos" y que ya declaró durante el juicio que "no contrató a Eufemiano".

"Me produce una sorpresa mayúscula oír a las acusaciones pedir una condena hablando de juicio mediático y mundial, de que en el exterior vean nuestra actitud contra el dopaje y al ministerio fiscal hablando de una oportunidad de oro para limpiar la imagen del deporte español. Se han equivocado de sitio. En 2006 [cuando se produjo la Operación Puerto] el bien jurídico protegido no fue la salud en el deporte, sino el delito contra la salud publica. Si hubiera querido que se protegiera la pureza en el deporte habría castigado al deportista que se dopa. Este juicio no es el del deporte español, sino un juicio de la salud pública", apuntó.

De este modo, reiteró que "la sangre no es medicamento", tema que ha sido "motivo de discusión estos dos meses y medio" de juicio. "No hace falta acudir a la Real Academia (como hicieron las acusaciones), sino al Código Penal. Yo esperaba que en todo este tiempo alguien lo dijera porque está clarísimo", se sorprendió Arroyo.

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