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Rosell: “Fue un error”

Tras la bengala en el clásico de Copa, el presidente del Barcelona admite fallos en la gestión de la grada de animación y dice que la mayoría de la junta no es partidaria de ejecutar la sentencia de los avales contra Laporta

Rosell, durante la rueda de prensa. ATLAS/ Foto: EFE (ALBERT OLIVÉ)

Exigido por la situación que pasa el equipo, que suma tres derrotas en los últimos cuatro partidos, y en parte también el club en asuntos como la grada de animación y la sentencia de los avales, Sandro Rosell ejerció ayer como presidente del Barça. El máximo mandatario dio un paso al frente y durante una hora se explicó sobre la gestión de la crisis abierta por la enfermedad de Tito Vilanova, las relaciones del consejo con los Boixos Nois —reconoció haber mantenido reuniones— y los pasos a seguir después de la sentencia del Tribunal Supremo, que condenó al expresidente Joan Laporta y a siete de sus directivos a avalar las pérdidas de su primer año de mandato.

“Se acabó lo que se daba”, afirmó Rosell, contundente, tras el incidente de la bengala en las gradas del Camp Nou durante el partido de vuelta de las semifinales de la Copa ante el Madrid, para después anunciar que la directiva ha decidido abandonar la idea de crear una grada de animación. El presidente reconoció por primera vez haberse reunido durante la campaña electoral con representantes de diferentes grupos, entre ellos los radicales, en un intento de “recuperarles desde la buena fe”. “Perdonar es un valor y actuamos a partir de la idea de tolerancia cero con la violencia”, insistió. “No lo hemos conseguido. Se acabó la historia”.

El dirigente azulgrana daría por buena la temporada con que Vilanova se recuperara

Rosell admitió incluso que el club ha vendido 110 entradas por partido, a 10 euros cada una, desde que comenzó el año, sin haberlo advertido antes a los Mossos d’Esquadra. “Fue un error”, reconoció, para después quejarse de que su gestión ha sido víctima de la “demagogia” porque “se ha mezclado todo de manera injusta y las personas que nos tenían que ayudar no lo han hecho mucho”. Y, en referencia a los radicales con los que se reunió, afirmó que eran “aficionados muy majos”. También precisó que no podía garantizar que las entradas hubieran ido a parar a manos de socios “no deseables” y se defendió de su actitud pasándole el problema a la anterior junta: “Todos eran socios. Lo que se hubiera tenido que hacer es mandarlos a la comisión de disciplina y echarlos”.

Rosell se extendió, por otra parte, en la situación deportiva y particularmente sobre la salud del entrenador Tito Vilanova, que está siendo tratado de su enfermedad en Nueva York: “Daría por buena la temporada si se recupera. Espero que para los cuartos de final de la Champions, si Dios quiere, esté en el banquillo”. Admitió, en cualquier caso, que la situación es complicada: “Si falta el líder, al final se nota. Dicen los psicólogos deportivos que a los 30 días se nota una bajada de rendimiento. Y ya llevamos mucho tiempo. Dicho esto, no es justo poner en tela de juicio a nuestros jugadores, aunque puede que falte frescura y tensión”.

"Roura para mí es un héroe. Le agradecemos la responsabilidad que asume"

El presidente azulgrana descartó la posibilidad de entrar en el vestuario para comentar la situación con la plantilla porque parecería que “se está quemando algo y no es así”. “No se acaba el mundo por perder contra el Milan. No es una cuestión de vida o muerte”. Rosell insistió en pedir respeto para Abidal y Vilanova, afectados por dos graves enfermedades, y reiteró: “Tito volverá cuando pueda”. Y enfatizó que mientras sea presidente, “Vilanova será el entrenador del equipo pase lo que pase. Aquí no se mueve nadie hasta que él no vuelva, aunque nos cueste todos los títulos. Eso es lo de menos. El mejor título del curso sería el regreso de Tito; si se recupera, sería feliz”. “Roura”, agregó en referencia al técnico que ocupa ahora el banquillo, “es un héroe y le agradecemos la responsabilidad que asume”.

Rosell precisó finalmente que la mayoría de la junta es contraria a pedir la ejecución de la sentencia de los avales contra Laporta y siete exdirectivos del Barça: “No podemos hacer pagar a justos por pecadores. Los que deben ejecutarla son los condenados o pedirlo el demandante. Nosotros estamos a la espera”. El socio demandante, Vicenç Pla, aseguró en Catalunya Ràdio que no entendía la actitud de la junta.

El presidente anunció el empeño de sus compañeros por aclarar los espionajes ordenados por la anterior junta para saber a quién y por qué, y especialmente en lo que se refiere a los correos electrónicos intervenidos.

Busquets: “Sin Tito, se nota”

N. T., Barcelona

La plantilla del Barça regresa al trabajo —el miércoles con sesión doble incluida— y lo hace con la cabeza puesta en la vuelta de los octavos de la Champions contra el Milan (3-1 en la ida). “Pondría la mano en el fuego por mi equipo. No es un resultado bueno, pero estoy convencido al cien por cien de que podemos darle la vuelta. El equipo merece respeto, que la gente siga confiando”, declaró Andrés Iniesta en un acto publicitario con la marca Sony.

También habló Busquets, galardonado ayer como mejor futbolista catalán de 2012. “Los jugadores somos los primeros que creemos en la remontada, nos lo dejaremos todo”, dijo.

Pero también hubo espacio para la autocrítica: “El día a día sin Tito es difícil, se nota la ausencia del jefe. Todos tenemos que poner más de nuestra parte”, declaró Busquets. “Estamos preocupados porque no hemos estado bien, pero esta preocupación nos tiene que hacer más fuertes y más optimistas para seguir haciéndolo bien”, añadió Iniesta, en alusión también a las dos derrotas contra el Madrid.

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