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España es un fortín

La gran actuación de Sierra en la portería y de Víctor Tomàs dan la victoria a los de Rivera en el debut ante Argelia

Julen Aguinagalde trata de lanzar a portería. Ampliar foto
Julen Aguinagalde trata de lanzar a portería.

No hay tregua que valga ni puntos de flaqueza que sugerir en un Mundial. Bajo esa premisa la selección española pasó el rodillo por encima de Argelia y se llevó una victoria por 13 goles en el arranque del Mundial. Un encuentro que sirvió también para subir la temperatura de hasta ahora una fría Caja Mágica. No se llenó el que está llamado a ser fortín del equipo español, con capacidad para 11.000 espectadores, pero registró unos 8.000 seguidores y una mejora en las instalaciones notable. “El ambiente ha sido bastante bueno, y la verdad, no sé que han hecho con el tema de la temperatura, pero lo han hecho de maravilla”, agradeció Valero Rivera tras el partido.

ESPAÑA, 27 - ARGELIA, 14

España: Sierra; Víctor Tomás (8, 6p), Maqueda (3), Gedeón Guardiola (1), Morros (-), Alberto Entrerríos (3) y Rivera Folch (-) -equipo inicial- Sterbik (ps), Rocas (2, 1p), Sarmiento (-), Aginagalde (4), Cañellas (2), Montoro (2), Ruesga (-), Antonio García (1) y Ariño (1)

Argelia: Kerbouche; Zouaoui (-), Boultif (-), Rahim (1),Berkous (1), Riad Chehbour (1) y Mokrani (5) -equipo inicial- Bousmal (ps), Bouakaz (-), Omar Chehbour (2), Daoud (-), Boudrali (-), Benali (3, 2p), Berriah (-), Kaabeche (-) y Hamoud (1)

Marcador cada cinco minutos: 3-1, 5-2, 8-2, 8-5, 11-5, y 14-5 (Descanso) 19-5, 21-7, 23-8, 24-12, 26-14 y (Final)

Árbitros: Geipel y Helbig (GER). Excluyeron por dos minutos a Montoro, Maqueda, Gedeón Guardiola y Morros por España; y a Kerbouche, Mokrani (2), Daoud y Hamoud por Argelia.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la primera jornada del grupo D de la primera fase del Campeonato del Mundo de España 2013 disputado en la Caja Mágica de Madrid ante unos 8.000 espectadores.

El técnico español insistió que el fin por el que trabaja el equipo sigue siendo el mismo —“defender y ser intensos”— y destacó la primera parte “francamente buena” del plantel, aunque admitió que hubo cierta precipitación en los segundos 30 minutos. “En el primer tiempo solo hubo dos ataques en los que no sabíamos muy bien a qué jugábamos; después hemos fallado más, quizás porque hemos intentando marcar más rápido de lo que deberíamos”, analizó Rivera.

Construyó España el triunfo en los primeros compases gracias al tremendo acierto de Víctor Tomàs desde los siete metros. Los primeros seis tantos de la selección en el campeonato tuvieron el sello del capitán del Barcelona, cinco de ellos de penalti. Fue un inicio de torneo soñado para este culé empedernido que de bien niño antepuso el deporte que amaba al fútbol, que practicaban todos sus amigos. El extremo que se fijaba en Rafa Guijosa o Antonio Carlos Ortega lleva el balonmano en las venas desde que empezó a dar sus primeras galopadas en el Sagrado Corazón de la calle Diputaciò de Barcelona. Además de colocar rápidamente a España con una generosa renta en el marcador, el acierto de Tomàs espantaba cualquier atisbo de nerviosismo. “No sé qué hubiese pasado si fallo el primer penalti, quizás hubiese habido más tensión, pero lo importante es que hemos arrancado con una victoria. Estoy contento por esos cinco penaltis, sí, pero también enfadado porque el último lo he fallado”, resaltó.

Se hizo justicia con el veterano meta, siempre a la sombra de Sterbik y Hombrados

Si Tomàs marcó la senda del primer triunfo, José Manuel Sierra, por el que Valero Rivera optó los 60 minutos, bajó la persiana de la portería local en una primorosa primera parte, en la que detuvo el 55% de los lanzamientos argelinos. La actuación reafirma al meta del multimillonario PSG, donde se exilió este año, como una alternativa más que solvente para Arpad Sterbik, el gran arma del que dependerá España en encuentros de mayor empaque. Se hace justicia además con uno de los jugadores más veteranos de la selección (33 años), que ha visto cómo los últimos grandes torneos se le resistían por el hecho de tener por delante a Arpad Sterbik y a José Javier Hombrados y solo poder contar con dos porteros.

Despojados de los nervios, engrasado el rodillo español como estaba, Valero Rivera pudo aprovechar el partido para seguir cimentando el equipo, después de una preparación con rivales que apenas le pusieron en apuros. El calendario ha sido beneficioso para el cuadro español, salvo la incógnita de Egipto, al que los técnicos, bien por curarse en salud, bien por un temor que no quieren expresar, tratan con cautela. Serán los dos últimos partidos, ante Hungría y Croacia, cuando España tenga que demostrar que este puede ser verdaderamente su Mundial.

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