Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mourinho: “La Liga está prácticamente perdida”

El técnico blanco asegura que tiene el respaldo de la plantilla y Casillas lamenta: "Hacía cuatro años que no estábamos tan descolgados"

Mourinho resopla durante el partido. Ampliar foto
Mourinho resopla durante el partido.

Demostrado el vehemente respaldo del presidente, Florentino Pérez, le preguntaron a José Mourinho si se sentía acompañado por la plantilla. “Sí, creo que sí”, musitó el mánager del Madrid. Lacónico y por lo bajo. Se hizo un breve silencio antes de que su asistente pasara inmediatamente a señalar la siguiente pregunta. Mourinho no tuvo más que decir al respecto porque sospecha que ha perdido el control del capital humano, los futbolistas a los que debe persuadir y adiestrar, aquello que constituye su mayor responsabilidad como técnico, esa capacidad de gestión que le ha hecho célebre y le ha valido un sueldo neto de diez millones de euros al año.

Su rostro, inexpresivo, de jugador de póker, de actor contenido, tampoco reveló gran cosa. Suele ocurrirle al mánager, gran admirador de Al Pacino y Anthony Hopkins, maestros de la contención dramática. Igual que los artistas natos, el entrenador madridista deja sus explosiones temperamentales para cuando nadie las espera. Lo mismo le ocurrió en su día más terrible desde que dirige al Madrid, tras el 5-0 del Camp Nou. Salió a escena sereno, como si de repente hubiera encontrado la paz interior. Como ayer, otro día especialmente amargo en esta etapa, cuando reconoció que la Liga está prácticamente perdida.

“Pienso que es prácticamente imposible lograr la Liga”, confesó Mourinho con calma. “Estamos hablando de diez puntos que se pueden transformar en 13 [si el Barça gana al Atlético]. Y diez puntos en diciembre son muchos. Si los diez se transforman en 13 la distancia será demasiado grande para lograr la Liga. No nos tenemos que preocupar por la clasificación, ni mirar al adversario directo. Lo único que tenemos que hacer es intentar mejorar. Si mejoramos en Liga podremos mejorar en Copa y en Champions, que es donde tendremos que estar más fuertes en el futuro. Si no tenemos la ambición de mejorar en Liga nos perjudicaremos a nosotros mismos en las otras competiciones, donde tenemos las mismas posibilidades de ganar que los otros”.

Esta situación es nueva para mi"

José Mourinho

Mourinho tocó el nervio más sensible del club: la Champions. Esa eliminatoria de octavos de final prevista para finales de febrero es el hito alrededor del cual se tejen los planes de una directiva agobiada. Si Florentino Pérez se planteó hace unas semanas la destitución fulminante del entrenador fue para preparar esos partidos, precisamente, con las máximas garantías posibles. Pero, ¿quién sabe? Las alternativas no parecen convencer al presidente, que, según los empleados del club, da la impresión de estar experimentando un caso de parálisis por análisis. Y, mientras tanto, que Mourinho se haga cargo de lo que él ha creado, que es casi todo, porque le dieron más poder que a ningún entrenador en la historia del club.

No podemos estar a una distancia tan abierta del Barcelona en pleno diciembre… Y nos queda la vuelta"

Iker Casillas

El camino que se abre ante los dirigentes es tan misterioso como el que deberá emprender el mánager a partir de ahora. “Nunca me he visto en una situación como esta de perder tantos puntos y de que mi equipo esté tan lejos de sus objetivos”, dijo Mourinho, acostumbrado como estaba al éxito. “Esto es nuevo para mí. Pero no hago de esto un drama. Es otra etapa en mi vida profesional. No me falta fuerza para intentar terminar la temporada lo mejor posible”.

A diferencia de otras veces, Mourinho no achacó el empate a la falta de profesionalidad de sus futbolistas. “La actitud ha sido buena pero nos ha faltado tranquilidad y suerte”, opinó. “Pero ellos han querido ganar. En el segundo tiempo han tenido tres o cuatro grandes oportunidades de gol y Casilla ha hecho un partido fantástico. Para mí el empate es inmerecido. El Espanyol ha peleado mucho y ha jugado muy bien organizado, pero me parece que por el esfuerzo que han hecho mis jugadores hemos merecido ganar. Hemos fallado oportunidades claras de matar el partido”.

Como siempre hace después de los malos resultados, Iker Casillas dio explicaciones en público. El capitán comparó estos momentos con la segunda temporada de Schuster: “No nos salen las mismas cosas que el año pasado. Tenemos el mismo equipo pero las cosas no nos salen. ¿Qué hay que hacer? Pues pensar en el partido del Málaga y saborear la victoria otra vez. Desde hace cuatro años no vivíamos una situación así de complicada. No podemos estar a una distancia tan abierta del Barcelona en pleno diciembre… Y nos queda la vuelta”.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información