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Una curiosa contribución

El presidente del sindicato de ciclistas se ofrece a pagar los controles antidopaje a las carreras a cambio de organizarles una Liga

Valverde, Purito y Contador, en la última Vuelta. Ampliar foto
Valverde, Purito y Contador, en la última Vuelta. Cordon

Los organizadores españoles de carreras ciclistas llevan semanas meditando sobre una curiosa propuesta por la que el presidente del sindicato de corredores (ACP), Pipe Gómez, se compromete a pagarles los gastos de control antidopaje (unos 2.400 euros diarios le cuesta a una carrera), hasta un máximo de 120.000 euros anuales, a cambio de que acepten participar en la que han bautizado como Liga de Ciclismo Cofidis.

La gestión de la competición dependería de una fundación creada por Pipe Gómez

“Es nuestra contribución al ciclismo y a la lucha antidopaje”, dice Pipe Gómez, quien gestionaría la Liga desde la Fundación Coequipier-Compañero de equipo, constituida en octubre de 2010, y registrada en el ministerio de Educación en noviembre del mismo año, para la promoción del uso de la bicicleta. En su patronato figura como presidente el propio Gómez y como vocal, su antecesor en la ACP, el exciclista José Rodríguez, quien como abogado se ha especializado en la defensa de deportistas acusados de dopaje. “Hemos buscado y encontrado patrocinadores, pues junto a Cofidis contamos con un banco y otra empresa, y queremos que todos se beneficien de ellos. Y también tenemos el aval del Consejo Superior de Deportes”.

Aparte de la Vuelta a España, que no entraría en la Liga, aunque su director, Javier Guillén, afirma que “apoya el proyecto”, en España se disputan 17 carreras ciclistas —Volta, País Vasco, San Sebastián, Mallorca, Andalucía, Almería, Murcia, Castilla y León, Estella, Llodio, Amorebieta, Ordizia, Getxo, Madrid, Rioja, Asturias y Burgos— cuya combinación en la Liga Cofidis daría lugar a dos clasificaciones generales (mejor corredor y mejor equipo).

La oferta, reconocen los organizadores, ha generado problemas internos en la asociación de organizadores.

Las dudas de Purito y el Katusha

Una de las derivadas de la exclusión del Katusha de la Primera División del ciclismo es que todos sus corredores, incluido su líder, Purito Rodríguez, quedan libres para cambiar de equipo. No es que el ciclista catalán no esté tentado de hacerlo —se lo ha confesado a sus próximos, y no por primera vez a lo largo del mejor año de su carrera—, pero no parece que lo vaya a llevar a cabo. Por un lado, sería difícil que otro equipo le concediera las mismas condiciones, y, por otra parte, en el Katusha dejaría a varios compañeros —Losada, Moreno, Florencio, Vicioso—, que están allí por él y para él y que difícilmente podrían acompañarle a un nuevo destino.

No confía mucho Purito —quien no hablará hasta que no se cierre el capítulo— en que el Katusha logre si no la reintegración en Primera, sí, al menos, garantías de estar en el Tour. El equipo, en un comunicado apocalíptico —“la UCI suspende el derecho de Rusia como país a participar en las grandes competiciones”— reconoce su impotencia ante una resolución cuyas razones afirma desconocer, pero anuncia que “usará todos los posibles instrumentos y métodos civilizados” para anularla, lo que se traduce en un posible recurso ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).

“Todos estamos por sumar y no restar, pero muchos dudan”, dice Rubén Peris, el organizador de la Volta a Catalunya. “Es una buena idea pero es imposible que estén”. Las incógnitas planteadas por los organizadores en sus reuniones son de dos tipos. “No vemos claro que la pertenencia a la Liga pase por la cesión de nuestros derechos, de nuestra carrera en suma, a una empresa privada a la que no podremos fiscalizar, como es la fundación de Pipe, en lugar de un organismo como podría ser el Consejo de Ciclismo Profesional, en el que están representados todos los estamentos”, dice José Luis López Cerrón, en su doble condición de recién elegido presidente de la federación española y de organizador de la Vuelta a Castilla y León. “Además, creo que es bastante complicado que un organizador acepte introducir en su carrera publicidad de los patrocinadores de la Liga, que puede chocar con sus propios patrocinadores. Yo, por ejemplo, cuento habitualmente con dos cajas de ahorros que me no me permiten publicidad de la competencia, y Cofidis es una empresa de crédito”.

Según el contrato que los organizadores deberían firmar con la Fundación Coequipier, aquellos se comprometen a aceptar en sus carreras tres coches de los patrocinadores de la Liga, presencias publicitarias de los mismos en el recorrido, y la premiación en el podio diario, con publicidad propia, de los líderes de las clasificaciones de la Liga. Así mismo, cederían derechos de imagen a la Fundación Coequipier, que se compromete a producir un resumen diario de la carrera de 30 minutos, que se emitiría en alguna televisión de alcance nacional, probablemente Marca TV.

“En unos momentos en que solo cuentan con televisión en directo las carreras más importantes, las pertenecientes al WorldTour, nosotros garantizaríamos una presencia muy importante en los medios audiovisuales”, dice Gómez para reforzar su oferta y apremiar a los organizadores para que respondan rápido.

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