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Vuelve la paz a Chamartín

El sosiego regresó al estadio blanco en un partido irrelevante en el que los holandeses se mostraron displicentes

José Rodríguez se prepara para salir al campo junto a Mourinho. Ampliar foto
José Rodríguez se prepara para salir al campo junto a Mourinho. AS

El sosiego regresó a Chamartín en un partido irrelevante para el Madrid. El Ajax, que se jugaba el acceso a la Liga Europa, se presentó con uniforme verde fosforito. La indumentaria debió operar una transformación en la identidad y en el ánimo del equipo holandés, que jugó sin tensión, a ratos displicente, a ratos ingenuo, sin nervio para defender y sin capacidad para culminar las jugadas. El viento heló la noche y peló las gradas. Los aficionados que se acercaron a ver el espectáculo, un público tradicionalmente más animoso que el de la Liga, se manifestaron poco. Apenas sacaron las manos del bolsillo y, salvo para celebrar algún suceso puntual, se limitaron a contemplar el partido en silencio. Lo que sucedió en la hierba no desató grandes pasiones.

El acontecimiento más extraordinario de la noche habría sido el primer gol de Coentrão con la camiseta del Madrid. Pero no entró. El tiro del zurdo pegó en el palo, al cabo de una de las primeras jugadas del partido. A los cinco minutos, cuando corría para despejar un balón lanzado a la carrera de Boerrigter, en un contragolpe del Ajax, se llevó la mano a la parte posterior del muslo y pidió el cambio lesionado. Mourinho dio entrada a Pepe para cubrir la baja.

El malogrado plebiscito que forzó José Mourinho sobre su persona, convocando a los tribunos el día del derbi, parece cosa de un pasado lejano. A la gente solo le interesa el fútbol, y poco. Ayer, el Bernabéu estuvo lejos de llenarse y comenzó a vaciarse diez minutos antes del final. Por no presentarse, faltaron buen número de ultras sur, el grupo más fanático y más mourinhista. Los expedicionarios del Ajax, apostados en el segundo anillo del fondo norte, hicieron tanto ruido como todos los madridistas.

Mourinho se esforzó por agradar a la hinchada dando vuelo a la cantera, una de sus cuentas pendientes. El mánager dio la titularidad a Nacho como lateral derecho, a Callejón como extremo derecho, y a Adán en la portería. En la segunda parte dio minutos a Morata e hizo debutar a José Rodríguez, de 17 años, que se convirtió en el canterano más joven en debutar en Liga de Campeones, relevando en ese honor a Raúl González.

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