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Un ‘clásico’ sin argumentos

Real Sociedad y Athletic se enfrentan hoy en Anoeta sin las ideas claras y esperando que la adrenalina les devuelva a la competición con más fe de la observada hasta el momento

Los futbolistas del Athletic de Bilbao y de la Real Sociedad exhiben una ikurriña durante un derbi.
Los futbolistas del Athletic de Bilbao y de la Real Sociedad exhiben una ikurriña durante un derbi.

Ni la Real Sociedad ni el Athletic tienen aún un perfil definido. Más allá de los puntos (seis contra cuatro), EL problema de ambos equipos es que aún no se encuentran cómodos en su corsé. Aún andan experimentando con distintas variantes. Ni el Athletic es el equipo impresionante de la pasada temporada cuando trataba con igual calidad que cantidad los partidos y le daba igual jugar en cualquier campo y ante cualquier rival. Ni la Real, que nada necesitada de superar su listón de la supervivencia, tras el infierno de la Segunda División, y aspirar a algo más que a no caer en las llamas.

Ni el Athletic es el equipo impresionante de la pasada temporada, ni la Real aspirar a algo más que a no caer en las llamas

Aun así, el clásico llega demasiado pronto como para sacar más conclusiones que los tres puntos en juego. Queda demasiado campeonato como para lanzar cohetes o para machacarse a espalda con cilicios puros. La Real juega con la ventaja que le da su solvencia en Anoeta, donde de una forma u otra ha sacado sus partidos adelante, generalmente inspirada en el fútbol de Carlos Vela, profundo, imaginativo, y el Athletic en la reciente experiencia del año asado cuando liquido en el campo donostiarra su mal comienzo con una victoria que le impulso a su infinito.

Son pasado, que diría Bielsa, nada que valga cuando el balón comience a rodar hoy a las 20.00 en Anoeta donde ha pasado de todo, donde cualquier despiste mata a un equipo, donde cualquier inadaptación al partido te puede mandar a galeras. Bielsa considera que el Athletic debe certificar sus aspiraciones en un campo y un partido singulares y Montanier reconoce que en “ningún derbi hay favoritos”. Los ilustres los decide el partido. Y los futbolistas afirman, erre que erre, que la actitud es lo principal en un clásico vasco. El futbolista siempre da más valor a lo anímico que a lo técnico en un clásico, por muy madrugador que sea. A los dos les falta un partido de referencia y lo quieren encontrar hoy, Marcelo Bielsa se lo confía a Iraizoz, recién recuperado de una lesión, y a Amorebieta. No cambia el guión. Montanier, tiene que apostar por el portero suplente, Zubikarai, por lesión de Claudio Bravo, y dispone de Agirretxe, aunque podría apostar por Griezmann como eje del ataque. Tácticas junto a actitud. Ánimo frente a aptitudes. Un misterio.

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