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El Bayern desnuda al Valencia

El conjunto de Pellegrino sigue sin definirse y cae en Múnich (2-1) ante un poderoso adversario en el que destacó de forma apabullante Javi Martínez en su estreno como titular y en el torneo

Guardado y Kross disputan un balón aéreo. AP

En su majestuoso escenario, el Bayern arrancó, poderoso, hacia la reconquista de un título extraviado en su propio estadio hace cuatro meses. El cuadro de Pellegrino fue un invitado de piedra a la exhibición del poderío bávaro, reforzado por la presencia de un Javi Martínez perfectamente integrado. El Valencia confirmó los malos presagios: en tránsito del estilo de Emery al de Pellegrino, ahora está en tierra de nadie, indefinido, porque ni sabe atacar ni defenderse. Un fantasma sin identificar. La goleada la evitó una vez más Diego Alves, que detuvo un penalti a Mandzukic tras un tanto previo de Valdez que maquilló el resultado.

BAYERN, 2 - VALENCIA, 1

Bayern: Neuer; Boateng, Dante, Badstuber, Lahm; Javi Martínez (Luiz Gustavo, m.<TH>69), Schweinsteiger; Robben, Kroos, Ribéry (Muller, m. 46) y Pizarro (Mandzukic, m. 63). No utilizados: Starke; Shaqiri, Can y Tymoshchuk. 

Valencia: Diego Alves; Pereira, Rami, Ricardo Costa, Cissokho; Feghouli, Tino Costa, Parejo, Guardado (Jonathan Viera, m. 71); Jonas (Valdez, m. 63) y Soldado (Barragán, m. 88). No utilizados: Guaita; Victor Ruiz, Bernat y Portugués.

Goles: 1-0. M. 38: Schweinsteiger. 2-0. M. 76. Kroos. 2-1 . M. 91. Valdez.

Árbitros: Firat Aydinus. Amonestó a Tino Costa y Ricardo Costa. Expulsó (m. 92) por dos tarjetas amarillas a Rami.

68.000 espectadores en el Allianz Arena.

Supeditado únicamente a defenderse, reducido a la mínima expresión en el ataque, el Valencia aguantó 37 minutos. Una nulidad todo el equipo de Pellegrino con el balón, Jonas lo perdió en el campo alemán y originó una contra del Bayern. La culminó Schweinsteiger de tiro cruzado tras rebotar la pelota en el cuerpo de Cissohko. Solo justificado por el empate, el Valencia se quedó entonces desnudo, sangrando por la escasa precisión en los pases y la falta de personalidad de sus futbolistas. La calidad del Valencia ha caído en picado en los últimos años. Consecuencia de las ventas, claro, de Villa, Silva, Isco, Mata y Alba, aunque también de los fichajes. La mayoría, extranjeros, más baratos seguramente, pero también menos dotados técnicamente. Solo dos titulares españoles ante el Bayern, Parejo y Soldado, lo que alimenta la inestabilidad. Agravado por las bajas de Albelda y Gago, el centro del campo continuó siendo un desastre, como ya lo había sido el sábado ante el Celta. Pero esta vez enfrente estaba el subcampeón de Europa.

Cuatro meses después del trauma de perder la quinta Copa de Europa en su estadio, ante el afortunado Chelsea de Di Matteo, el Bayern volvió a su competición preferida con la autoestima en su sitio: siempre muy arriba tratándose del conjunto bávaro. Convencido de que los refuerzos del verano, especialmente el de Javi Martínez, la darán el empujón definitivo para reinar en Europa. Tan superior se vio Heynckes que se permitió reservar de entrada al croata Mandzukic, goleador en el inicio liguero, para el choque del sábado ante el peligroso Schalke. Optó por el peruano Pizarro. Y tampoco se resintió.

La goleada la evitó una vez más Alves, que detuvo un penalti a Mandzukic

La fortaleza del Bayern está en su línea medular. La presencia de Javi Martínez, en su debut en la Champions y también como titular, fue apabullante. Nada espectacular porque no es ese su juego. Pero siempre en el sitio adecuado para descargar a sus compañeros y ofrecerles decenas de ayudas, adornadas por algún cambio de orientación y alguna arrancada acogida con entusiasmo por el Allianz Arena. Un ejercicio de sencillez muy recomendable para iniciar esta aventura en un equipo que le va a exigir tanto. Si Heynckes quería a alguien omnipresente para guardar las espaldas de todos sus centrocampistas, Javi Martínez es el indicado. “Gracias, Javi”, bramó la megafonía cuando fue sustituido en el minuto 68 y despedido por los aplausos de los 68.000 espectadores.

El Valencia se quitó los complejos tras la reanudación con una internada del lateral Cissohko hasta la línea de fondo. Su centro lo despejó Neuer de puños, un indicio de que el Bayern no es tan fuerte en la zaga como en el resto de sus líneas. Había que atacarle y Pellegrino dio paso a Valdez para jugar con dos puntas y aumentar las inquietudes de los zagueros. Pero quien ganó la espalda a Dante fue Feghouli, más rápido que el central brasileño. Su disparo, tambaleándose, se marchó fuera. La última bala de Pellegrino fue el descarado Viera, cuyo centro permitió cabecear a gol, picado, a Valdez. La aparición del pequeño volante canario es lo más esperanzador de este decepcionante inicio valencianista.

Valdez maquilló al final el resultado cuando el cuadro local se recreaba en su superioridad

El Bayern se había tomado un respiro. Heynckes levantó el pie del acelerador con los cambios, pero el Valencia tampoco disponía de munición. Otra pérdida del balón, esta vez de Feghouli tratando de salir jugando, cayó en los botines de Kroos. Al volante alemán le sobra clase. Desde la media luna, levantó la cabeza, eligió dónde quería enviar el cuero y allí lo envió con suma facilidad. A partir de ahí, el Bayern ya se recreó en su superioridad y convirtió la cancha en un rondo en el que pagaban los valencianistas para solaz de la hinchada muniquesa. Pese al tanto en el descuento de Valdez, el Valencia sigue en el limbo.

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