natación sincronizada
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

La increíble salida de Anna Tarrés

Hace más de 14 años nadie conocía a las sirenas de sincronizada y ahora tienen el respeto y el reconocimiento mundial, gracias a la entrenadora catalana

Tarrés, durante un entrenamiento del equipo en 2008.
Tarrés, durante un entrenamiento del equipo en 2008.GREG WOOD (AFP)

Leo a través de la prensa digital la decisión de la Federación Española de Natación de no renovar el contrato de Anna Tarrés como seleccionadora del equipo de sincronizada después de haber conseguido dos medallas en los pasados Juegos Olímpicos y me siento sorprendido y enojado al mismo tiempo. Sorprendido porque Anna Tarrés es una de las entrenadoras que más medallas olímpicas y mundiales ha aportado al deporte español y enojado por la forma tan humillante y caprichosa como se ha producido dicha destitución.

Recuerdo hace más de 14 años, allá en el CAR de Sant Cugat, a una joven entrenadora rubia al frente de un grupo de niñas entrenando en los pasillos, levantando los brazos y moviendo las cabezas de forma brusca pero sincronizada. Todos nos preguntábamos quiénes eran esas adolescentes: eran las sirenas de la sincronizada, a las que nadie conocía y que ahora tienen el respeto y el reconocimiento mundial, gracias a la dirección técnica de Anna Tarrés.

Quiero destacar el trabajo increíble desarrollado por esas chicas y, evidentemente, por Anna, luchando por un espacio en la piscina para poder entrenar más tiempo, pidiendo humildemente ayuda en temas como las acrobacias y la preparación física a otros entrenadores de otras disciplinas que por allí andábamos, y colaboración a muchos otros especialistas, de la medicina, de la alimentación, de la psicología y los propios de la sincronizada.

Al acabar nuestros entrenamientos las podías ver en la piscina trabajando duro, repitiendo y perfeccionando. Evidentemente, ese trabajo, esfuerzo y sacrificio dio los frutos que Anna ha logrado para el deporte español. ¿Quién más los ha conseguido?

Hay que reflexionar sobre el modelo deportivo español, basado en las federaciones, donde muchos presidentes se sienten amos  de su deporte

Tanta dedicación, tanto entusiasmo, tanto trabajo por el desarrollo de su deporte para que con una simple llamada telefónica le digan que no cuentan con ella, básicamente porque no le cae bien al presidente. INCREÍBLE.

Esta situación nos conduce a reflexionar sobre el modelo deportivo español, basado en las federaciones, en donde muchos presidentes se sienten amos y señores de su deporte y piensan que los entrenadores y los atletas son sus esclavos y sus vasallos, que les deben rendir pleitesía.

Anna, como nos ha ocurrido a muchos otros entrenadores olímpicos, se ha enfrentado a esos presidentes, no por nuestro salario ni nuestro interés personal, sino por dotar de más recursos a nuestros deportistas, tanto materiales como económicos, por mejorar sus condiciones de entrenamiento y de vida. Además, si en un proceso electoral tú apoyas a un candidato con tu voto, porque según la Ley del Deporte tenemos ese derecho, y no gana, eres persona non grata para el ganador, que ya no cuenta contigo, a pesar de ser el entrenador o la entrenadora con más resultados en tu deporte. Eso no importa, tienes que ser amigo y colega del que manda. Si no…, a la calle.

Creo, e invito a abrir un debate, que el deporte de élite debería depender directamente del Consejo Superior de Deportes (como sucede en otros países: Australia, Holanda, etc…), contratando directamente a los entrenadores responsables de los equipos nacionales, basándose en parámetros estrictamente deportivos y profesionales y no en las federaciones, para muchas de las cuales no cuentan los éxitos deportivos ni la capacidad profesional de los técnicos, sino el amiguismo y la política. Creo que con ese nuevo marco no se producirían situaciones tan increíbles como las que hemos vivido algunos y ahora le está tocando a Anna Tarrés.

Hay un dicho en el deporte que sostiene que “formar un atleta de élite es difícil y costoso, pero formar un entrenador de élite todavía lo es mucho más”. El equipo español de natación sincronizada se queda, sin duda alguna, sin la mejor entrenadora española de natación sincronizada de su historia y una de las mejores del mundo.

Mucha suerte Anna.

Alfredo Hueto es entrenador de gimnasia artística y ha dirigido, entre otros, a Gervasio Deferr.

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