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Degenkolb reina en el caos

El alemán logra su tercera victoria de etapa en La Vuelta después de una caída masiva a falta de 10 kilómetros

John Degenkolb levanta los brazos al proclamarse vencedor en la séptima etapa. Ampliar foto
John Degenkolb levanta los brazos al proclamarse vencedor en la séptima etapa. EFE

La séptima etapa de La Vuelta se caracterizó por su trazado llano y por la importante caída que hubo en el corazón del pelotón a 10 kilómetros de la meta. Algo que no le importó demasiado al alemán John Degenkolb, que ganó la carrea y su tercera etapa en esta Vuelta. El italiano Elia Viviani y el australiano Allan Davis completaron el podio, pero el espectáculo lo dio el equipo Sky —al que pertenece el británico Chris Froome—, que, tras el accidente, empezó a pedalear con gran velocidad para no perder ni un segundo en la clasificación general. El actual maillot rojo, Purito Rodríguez, entró en el puesto número 16, justo por detrás de Alberto Contador. Pese a lo accidentada que resultó la carrera, la clasificación general sigue igual que ayer, con Purito como maillot rojo.

Tras la exhibición de ayer de Rodríguez y Christopher Froome en la llegada a meta en la subida de Jaca, en la que exprimieron todas sus fuerzas en el duro ascenso del puerto, la etapa de hoy de 164 kilómetros entre Huesca y Alcañiz. Y fue en Motorland Aragón —el circuito de motociclismo del Gran Premio de Aragón— donde se produjo el notable accidente, donde se vieron envueltos varios equipos. Radioskack resultó el más afectado; la mayoría de sus ciclistas acabaron en el suelo. Ocurre, sin embargo, que la caída masiva no ha tenido efectos negativos, al menos en forma de lesiones según los primeros partes.

Bmc, en cualquier caso, que el peor parado puesto que después de la caída ha ordenado parar a todos sus corredores. Entonces, el pelotón quedó fraccionado y Sky aprovechó para poner la directa, para intentar arañar algún segundo más al kilómetro, toda vez que es el líder por equipos. Quizá, en su empeño contra el reloj, no se dieron cuenta que estaba por los suelos su corredor Rigoberto Urán —cuarto en la clasificación general—, puesto que decidieron preparar la llegada a meta del británico Ben Swift.

Más allá del accidente, la etapa no ha guardado sorpresas deportivas. Las rectas eternas como el paso por el desierto de los Monegros marcaron la tónica general del recorrido, en el que además se alcanzaron temperaturas de casi 40 grados. Un recorrido en el que los ciclistas comenzaron a notar el desgaste generado por los días anteriores y donde el español Javier Aramienda, del Caja Rural, inició la fuga a los pocos kilómetros de la salida, solo acompañado por Pablo Lechuga (Andalucía) y el checo Frantisek Rabon (Omega). Ya lo intentó en la subida al puerto de Valdezcaray en la cuarta etapa, pero vio mermadas sus fuerzas. A medida que avanzó la carrera el ciclista aumentó la distancia respecto al pelotón. Su problema, en cualquier caso, es que nunca acumularon una distancia suficiente, siempre en torno a los dos minutos de ventaja. Así, a la entrada a Alcañiz, les atrapó la serpiente del pelotón. Luego llegó el accidente, el sprint de Sky y la victoria de Degenkolb.

1ª etapa: Castroviejo, oreja y rabo

2ª etapa: El chupinazo alemán

3ª etapa: El contador se pone en marcha

4ª etapa: Un abanico tormentoso

5ª etapa: El indomable Degenkolb

6ª etapa: Froome le tira el guante a Contador

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