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Suelo diplomático

La pista azul de hockey sobre hierba. Ampliar foto
La pista azul de hockey sobre hierba. Getty Images

En el último medio siglo, algunas superficies naturales usadas en la práctica deportiva han sido paulatinamente sustituidas por otras sintéticas. En los Juegos de Londres 1948, la pista del estadio olímpico de Wembley era de ceniza. No fue hasta los Juegos de México 1968 que se cambió esta superficie por la de tartán. En los Juegos de 1948 se jugaba al hockey hierba sobre un terreno natural. Desde los de Montreal 1976 se juega sobre uno sintético, que este año (Riverbank Arena) es de color azul. Por su lado, el Estadio Olímpico tendrá la misma superficie que recubrió el de los Juegos de Pekín 2008 (Mondotrack FTX). La marca italiana Mondo, que es servidora oficial de suelos y materiales de instalaciones deportivas de los Juegos de Londres, vestirá por décima vez consecutiva la pista de un estadio olímpico.

La marca italiana Mondo vestirá por décima vez consecutiva la pista de un estadio olímpico

Los suelos sintéticos permiten moldear a la carta las necesidades de la práctica deportiva. Factores económicos y de conservación enlazan con otros de repercusión más directa sobre el resultado, como son la prevención de las lesiones y la mejora del rendimiento. Para ello, las directrices de las federaciones internacionales marcan límites que deberán cumplir los suelos para ser homologados. Por ejemplo, la IAAF (atletismo) habla de la reducción de fuerza, que es algo similar a la capacidad de amortiguar impactos, testada con los denominados atletas mecánicos. Esta capacidad deberá situarse en el tartán entre el 35% y el 50%. En los Juegos de Atlanta 1996 se situó cerca de la mínima expresión que permite la IAAF (36%) y tuvo que ser sustituida al acabar los mismos por su dureza para el sistema osteo-muscular en las pruebas de fondo. La reducción de fuerza del suelo del Estadio Olímpico de Londres es del 42,5%. Diplomáticamente, se sitúa en la mitad exacta del rango marcado por la IAAF. Así, entre sus bondades, el fabricante del suelo destaca tanto su capacidad de absorción de impactos como el elevado retorno de energía en la fase de impulsión del pie. Su uso previo en los Juegos de Pekín no parece refutar estas características aparentemente contradictorias.

A la espera de ver correr a Johan Blake y Usain Bolt sobre el Estadio Olímpico hay dos superficies que seguirán siendo tradicionalmente naturales en los Juegos londinenses. Son las hierbas del fútbol y del tenis. El estadio de Wembley será la sede de las finales del fútbol, aunque hay que resaltar que el fútbol 5, el fútbol 7 y el tenis en silla de ruedas paralímpico se juegan sobre sintético (en Riverbank, las dos primeras, y en Eton Manor, la tercera). El tenis se juega en las pistas de Wimbledon, que ha tenido que sustituir su hierba tras el campeonato que acabó a principios de julio.

Xavier Aguado Jódar es biomecánico de la Universidad de Castilla-La Mancha (xavier.aguado@uclm.es)

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