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El fervor popular no gana partidos

Polonia sufre la maldición del anfitrión ante la experiencia de la República Checa

Aunque Polonia amaneció pintada de blanco y rojo, el fervor popular no gana partidos y su selección quedó eliminada de la Eurocopa. Impotentes, los anfitriones se despidieron de la misma manera con la que debutaron, víctimas de la presión. A un excelente inició, siguió un mal final y un peor entretiempo, manejado por la experta República Checa, que jugó muy arropada, bien acogida por sus vecinos de Wroclaw. Polonia, de momento, no sabe ganar después de aprender a competir. No tiene jugadores que marquen la diferencia, ni siquiera Lewandowski, y no tuvo ni una pizca de suerte en su último partido.

REP. CHECA, 1 - POLONIA, 0.

República Checa: Cech; Gebre Selassie, Sivok, Kadlec, Limbersky; Hübschmann, Plasil; Jiracek (Rajtoral, m. 83), Kolar, Pilar (Rezek, m. 88); y Baros (Pekhart, m. 20).

Polonia: Tyton; Piszczek, Wasilewski, Perquis, Boenisch, Polanski (Grosicki, m. 55); Murawski (Mierzejewski, m. 73), Dudka, Blaszczykowski, Obraniak (m. 73); y Lewandowski.

Gol: 1-0. M. 72. Jiracek.

Árbitro: Craig Thomson (Escocia). Amonestó a Limbersky, Plasil, Pekhart, Perquis, Wasilewski y Blaszczykowski.

Unos 40.000 espectadores en el Municipal de Wroclaw.

El partido parecía estar cuesta arriba desde el inicio para la República Checa por la lesión del capitán Rosicky, excelente como abastecedor de los delanteros Pilar y Baros. Aún así, no jugó más tranquila Polonia, que formó con el mismo equipo que contra Rusia. Zmuda quedó contento con el portero suplente Tyton y mantuvo a un medio defensivo como Dudka para ganar seguridad defensiva en detrimento de Rybus. Polonia no tiene un futbolista como Rosicky y, a falta de un generador de juego y un líder, se despliega por las bandas, preferentemente la derecha, y busca a Lewandowski.

El fútbol coral y solidario de Polonia fue excelente durante media hora en el anegado estadio de Wroclaw. La ofensiva local era tan implacable como la tormenta. No paró de atacar el equipo de Zmuda. Las llegadas y las ocasiones se sucedieron sin parar ante Cech. A partir de apoyos constantes, Polonia jugaba siempre en cancha checa, a veces por la derecha y en otras por la izquierda, a menudo, encomendada a Blaszczykowski, un futbolista muy interesante. A los anfitriones les falló la puntería después de enfilar el marco contrario con tiros de cerca y de media distancia, por bajo y por alto, muy persistentes.

Jiracek culminó una excelente transición después de una pérdida de balón de Polonia, incapaz de dar dos pases seguidos

Los checos aguantaron como pudieron el ritmo. No es que defendieran muy bien sino que tuvieron suerte de no tomar un gol por la falta de tino de Polonia. Aunque les llevó un buen rato pasar la divisoria con una relativa continuidad, encontraron una salida por la banda de Gebre Selassie, un buen lateral derecho, por su llegada y porque pone buenos centros.

Polonia alcanzó el descanso desmoralizada por su falta de acierto después de un enorme esfuerzo y la República Checa espabiló en la reanudación al saber que había marcado Grecia. El resultado de Varsovia dejaba fuera de los cuartos a los dos contendientes de Wroclaw. La tensión atenazó a Polonia, que no paró de cometer faltas en los laterales del área ante el fútbol aseado de los muchachos de Bilek, dueños de la pelota. Tyton intervino siempre con acierto hasta que Jiracek culminó una excelente transición después de una pérdida de balón de Polonia, incapaz de dar dos pases seguidos.

No fue un buen día para el goleador Lewandowski y a la República Checa le alcanzó con aguantar el temporal al inicio y resolver en la oportunidad más clara de que dispuso.

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