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“La adrenalina en el cerebro”

Tras su doblete, Shevchenko dice sentirse a los 35 años como si tuviera 20

Shevchenko se impone de cabeza a Mellberg y anota el primer gol de Ucrania
Shevchenko se impone de cabeza a Mellberg y anota el primer gol de Ucrania AP

Si se suman las cifras que rodeaban el encuentro entre Ucrania y Suecia, el resultado final dista de lo sucedido sobre el campo. 35 años, los de Shevchenko, una participación (la primera en la historia de la selección ucraniana), 25% de probabilidades de ganar (es el gafe de los anfitriones, hasta ahora solo cuatro de los 16 organizadores del torneo europeo han comenzado ganando)... Todo da como resultado, sin embargo, la primera victoria en una Eurocopa del grupo dirigido por Blokhin, un doblete de su veterana estrella y el liderato del Grupo D, donde residen selecciones como Francia e Inglaterra.

Fuera de las matemáticas deportivas, Ucrania se llevó un partido volátil gracias a un juego más solidario que el de los suecos, y a la soberbia actuación de Shevchenko. El delantero del Dínamo de Kiev demostró que su repertorio de movimientos en el área sigue estando actualizado, que la memoria no se pierde. Le bastó con dos impulsos para despegar del suelo y deshacerse de la marca de los defensas suecos, tibios en el cuerpo a cuerpo. No era más que la constatación de que la primera cifra, la del carnet de identidad, queda a un lado cuando el nombre que la precede es el de un Balón de Oro como el que conquistó el ucraniano en 2004. Con su doblete, Shevchenko se coloca al frente de la tabla de los máximos goleadores de la Eurocopa, empatado con el ruso Dzagoev y el croata Mandzukic. “Me encuentro muy bien físicamente, como si tuviera 20 años. Siento menos adrenalina en mi cuerpo, pero más en mi cerebro”, declaraba tras el partido. Con sus goles se convertiría, sin embargo, en el segundo goleador debutante más veterano de la historia de la Eurocopa tras el austriaco Vastic (38 años), que marcó en la edición de 2008.

Le bastó con dos impulsos para despegar del suelo y deshacerse de la marca de los defensas suecos

“Soñé que marcaría dos goles la noche antes del partido”, confesaba sonriente Blokhin en rueda de prensa. Puede que fuera ese sueño el que provocase la alineación del delantero en el once titular. Hasta el momento, y a pesar de la trayectoria de Sheva, sus molestias en la rodilla derecha, unidas a unos números bastante discretos con el Dinamo de Kiev esta temporada, tan solo seis goles en 16 partidos, pronosticaban su suplencia. Aun así, el cartel del delantero resultó argumento suficiente para que entrase de inicio en un esquema de juego en el que desempeña un papel más puntual, a pesar de que su participación en ataque siga siendo la principal herramienta ofensiva de la selección ucraniana. Y eso que en su primera oportunidad cruzó demasiado un remate que provocó una mirada socarrona al cielo del seleccionador, como si con ella maldijera el desgaste futbolístico de su delantero.

Del otro lado resaltó otra figura, la de Ibrahimovic, que se apagaría directamente con la resurrección de Shevchenko. Ibra, estandarte sueco, estrella del Milan como ya lo fuera el ucraniano durante siete temporadas (1999-2006), marcó primero, pero no pudo evitar que el exmilanista le robase todo el protagonismo. Anclados ambos en el área, le penaliza al nórdico la falta de creatividad y contundencia de su equipo. Ucrania funciona más ordenada, con Nazarenko y Tymoschuk como guardianes, mientras que Elm y Kallstrom no tuvieron tanta presencia en el centro del campo.

Añorado por la afición rossonera tras su marcha al Chelsea en 2007, una decisión que se convertiría en la peor experiencia deportiva de Shevchenko, a sus 35 años, el capitán más veterano de la Euro junto a Karagounis y Van Bommel, vuelve a recuperar esa sonrisa característica. La del galgo que aparenta tranquilidad, pero que muerde cuando se le acerca la liebre. “Estoy aquí, y puedo conseguir mucho más”, dijo. De momento, alegrarle la vida a su país.

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