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El peso de ser el heredero de Laudrup

Eriksen, la joven estrella danesa, cuestionado por bajo rendimiento

Eriksen, durante un entrenamiento de Dinamarca. Ampliar foto
Eriksen, durante un entrenamiento de Dinamarca. AFP

Hasta hace un par de semanas nadie dudaba en Dinamarca de que Christian Eriksen (Middelfart, 1994) debía ser la gran baza ofensiva de una selección que parte como la cenicienta del grupo de la muerte. Los dos amistosos previos ante Brasil y Suecia han cambiado esas expectativas generadas por un futbolista con pase, llegada y mira telescópica en los golpes francos. Hay medios de comunicación daneses que incluso se cuestionan su titularidad a pocas horas del debut ante Holanda.

Desde las tribunas mediáticas danesas se le acusa de no ofrecer el mismo rendimiento que en el Ajax, su club. Primero fue su propio seleccionador, Morten Olsen, el que le dio un toque de atención al joven mediapunta tras ese par de actuaciones grises: “Está cansado, tiene que ser fuerte y más explosivo. Vamos a trabajar con él”, aseguró. Lo que en un principio parecía que debía ser un mero trabajo físico de puesta a punto se ha convertido en una tarea psicológica.

A las palabras de Olsen siguieron críticas feroces de la prensa, tantas que hasta el propio técnico ha declarado que han sido excesivas para un chico que desde muy joven se le señaló en su país como el heredero de Michael Laudrup. “Es la primera vez que las críticas se centran tanto en mi. No estoy al ciento por ciento, pero llegaré”, ha confesado Eriksen tras comprobar lo que conlleva la responsabilidad de liderar a una selección que en la actualidad tiene más historia que referentes fiables sobre la hierba.

Acostumbrado al elogio precoz, con solo 20 años Eriksen se ha visto por primera vez en el ojo del huracán

Acostumbrado al elogio precoz, con solo 20 años Eriksen se ha visto por primera vez en el ojo del huracán. Frank de Boer, su entrenador en el Ajax, también ha salido a defenderle en los últimos días: “Es un jugador muy creativo que en los últimos años ha mejorado mucho y Holanda tendrá que estar muy pendiente de él”. Su físico -mide 1’75 y es de complexión delgada-, también ofrece dudas. “Los jugadores del Barcelona también son pequeños. Eriksen ha progresado mucho esta temporada, y es tan bueno como Özil. Quizás incluso mejor”, advierte De Boer.

El propio Eriksen ha reconocido esa necesidad de mejorar su físico: “Soy el tipo de jugador que es bueno en la combinación y buen pasador, pero estoy trabajando en mejorar mi fuerza física. También tengo que ser un poco más inteligente. Los entrenadores me dan muchos consejos acerca de cómo utilizar mi cuerpo de la mejor manera para protegerme”. En ese afán de mejora, desde que llegó al Ajax en 2008 asistió a las sesiones de entrenamiento individuales que el club holandés ofrece una o dos veces por semana a sus jóvenes talentos. Antes de convertirse en un ajacied , Eriksen probó dos veces con el Chelsea, que le rechazó. En el Barcelona, donde también hizo una intentona, sí gustaron sus maneras, pero no el millón de euros que pedía el Odense. Con todo, sus deseos de crecer siguen apuntando a España: “La Liga es fútbol, fútbol y fútbol y en la Premier es todo más físico, te dicen que no se puede correr con el balón”.

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