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El Ademar se va a la huelga

El equipo leonés no jugará el último partido de la Liga, ante el Atlético, si la directiva no se compromete a saldar los impagos

Marcel Gonzalo y Di Panda tratan de parar a un jugador del Füsche, en un partido de Liga de Campeones. Ampliar foto
Marcel Gonzalo y Di Panda tratan de parar a un jugador del Füsche, en un partido de Liga de Campeones.

Cumplido el objetivo, se consumó la amenaza. La plantilla del Ademar, “por unanimidad”, decidió ayer convocar una huelga ante la situación de impagos en la que se ha visto inmersa durante la temporada. Un runrún que sobrevolaba León desde hace tiempo, pero que los jugadores no han concretado hasta que han cumplido en la parcela deportiva. A falta de una jornada de la Liga de balonmano, el equipo está matemáticamente clasificado en el tercer lugar, tras el Barcelona y el Atlético, y tiene garantizada una plaza en la Liga de Campeones. En principio, no disputará el último partido del torneo, precisamente ante el conjunto rojiblanco, el 2 de junio en Vistalegre.

“La situación ha ido empeorando con el tiempo. Nos habíamos planteado convocar una huelga, pero lo primero era lograr el objetivo deportivo”, explicó ayer el capitán del conjunto, Vicente Álamo. A los jugadores que ya estaban en la plantilla la pasada temporada se les adeudan cinco meses y medio de nómina mientras que a los que llegaron este curso se les deben cuatro meses. El club ha trasladado en repetidas ocasiones la intención de realizar los pagos, pero todo ha sido en vano. Hace un par de semanas, el presidente, Carlos Pollán, cifró en 550.000 euros la cantidad pendiente de cobro por parte de la entidad, de los que 490.000 corresponden a deudas de las administraciones.

La intención del equipo, tal y como insistió Álamo, es negociar un calendario de pagos para evitar también que el club se vea abocado a una situación dramática.

A algunos jugadores se les deben las nóminas de cinco meses y medio

Aun así, ante la imposibilidad de negociar como colectivo una solución al conflicto, hay jugadores que han decidido acometer medidas judiciales de manera individual. En algunos casos solicitan el salario que se les adeuda; en otros, además, la extinción del contrato. En las últimas horas, el club leonés ha visto cómo tenía que afrontar la solicitud de concurso de acreedores por parte de Venio Losert y Dalibor Cutura y la demanda judicial presentada por el excapitán, Héctor Castresana, por un presunto delito de estafa y falsificación de documento.

Con la convocatoria de huelga la plantilla pretende colocar la pelota, como presión, en el tejado del club, consciente de la trascendencia que podría traer la incomparecencia en el último encuentro de Liga, que supondría no solo la pérdida del mismo, sino una sanción en puntos que le haría perder la tercera plaza y, por ende, la participación en la Champions.

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