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La soledad del líder

El Madrid,a la sombra del Barça los tres últimos años, puede ser hoy campeón con números de récord

Mourinho reivindica que el equipo lo ha logrado “solo” y Karanka ningunea a Guardiola

Mourinho pensativo durante un entrenamiento del Madrid.
Mourinho pensativo durante un entrenamiento del Madrid.

Pasada la borrasca de la eliminación en la Liga de Campeones, el Madrid reaparece hoy en Chamartín. Le visita el Sevilla, al que endosó seis goles en diciembre tras perder contra el Barça en el Bernabéu. Fue la mejor medicina para recuperarse de la enésima derrota en el gran clásico. Cuatro meses después, las cosas se han dado la vuelta. Con la victoria del sábado en el Camp Nou, los blancos aventajan a los azulgrana en siete puntos. Si ganan en su campo (12.00) y el Rayo derrota al Barça en Vallecas (21.30), el Madrid se proclamaría hoy campeón. “Nosotros no nos hemos fijado ninguna fecha. Desde el principio de la temporada venimos pensando solo en el siguiente partido”, dijo ayer Aitor Karanka, el ayudante de José Mourinho, en su 50ª comparecencia ante los medios.

Es un Madrid de récords el que puede alzarse hoy con el título. Lleva 88 puntos (solo se ha dejado 10 por el camino) y 109 goles a favor, 42 de ellos marcados por Cristiano, que ya ha batido su record del curso pasado,cuando fue el pichichi con 40. El último Madrid campeón de la Liga (2007-2008), el de Bernd Schuster, se llevó el título en la 35ª jornada. A estas alturas de la temporada sumaba 75 puntos (se había dejado 24 por el camino) y 71 tantos. Sus tres máximos goleadores eran Raúl (18), Van Nistelrooy (16) y Robinho (11). Hoy, Cristiano, Benzema e Higuaín suman ya 81, 36 más que sus predecesores.

El Madrid de Mourinho es el Madrid más goleador de la historia, un equipo de récord, fuerte físicamente, a ratos arrollador, que apenas ha bajado el pistón en el campeonato. Aun así, el técnico portugués no lo disfruta. Lleva desde el 7 de abril sin acudir a la conferencia de prensa por decisión personal. El miércoles pasado, obligado por las normas de la UEFA, sí lo hizo y repitió el mensaje de siempre. El Madrid está solo. “Tenemos cuatro partidos por jugar [Sevilla, Athletic, Granada y Mallorca] para terminar nuestra temporada. Necesitamos seis puntos y los tenemos que lograr como lo hemos hecho hasta aquí, solos”, dijo tras caer ante el Bayern Múnich.

"Nosotros no nos hemos fijado ninguna fecha", advierte el ayudante de Mourinho

“¿Por qué se sienten tan solos? ¿Qué apoyos echan de menos?”, le preguntaron ayer a Karanka en Valdebebas. El segundo de Mou fue incapaz de responder a la cuestión. “Contamos con el apoyo de estos jugadores y con ellos vamos a tirar hasta el final”, balbuceó. El Madrid de los récords vive en la soledad porque así lo ha decidido Mourinho.

En los últimos tres años, al Madrid le ha tocado vivir a la sombra del Barça, de su fútbol, de sus títulos. Una sombra tan grande que, cuando los blancos consiguieron arrebatar a los azulgrana la Copa del Rey (el único título que ganaron la temporada pasada), su presidente, Florentino Pérez, llegó a decir que, “para muchos, fue la más importante en la historia de la Copa”. El Barça se quedó entonces en el césped de Mestalla para aplaudir al adversario en la entrega del trofeo. El Madrid se escondió en el vestuario cuando en agosto Puyol levantó la Supercopa española en el Camp Nou. Y hace dos sábados, cuando cayó derrotado frente a Mourinho, lo primero que hizo Pep Guardiola, nada más sentarse en la sala de prensa, fue felicitar al rival por la victoria y por el título de Liga.

Ayer, a Karanka le pidieron que valorara el paso de Guardiola por la Liga. “La Liga española ha existido sin Guardiola y existirá sin Guardiola”, dijo. “Ha estado cuatro años, ha ganado títulos. Pero la Liga está con Guardiola y sin Guardiola, con Karanka y sin Karanka, con Mourinho y sin Mourinho”, prosiguió.

Mourinho quizás no lo tenga tan claro. Lleva semanas repitiendo que, antes de que él llegara, el Madrid era un equipo que no tenía supremacía internacional, que no conseguía pasar de los octavos de final en la Champions. “En los dos últimos años hemos llegado a dos semifinales”, se jacta. Vicente del Bosque, sin ir más lejos, llegó a cuatro y ganó dos títulos... sin presumir de ello.

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