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Nadal impresiona

El balear se cita con David Ferrer en la reedición de la final del año pasado en Barcelona

Nadal, tras vencer a Tipsarevic.
Nadal, tras vencer a Tipsarevic. AP

La final del Open Banc Sabadell será repetida. Jugando Rafael Nadal y David Ferrer sería raro que no lo fuera. Ellos dos son los mejores jugadores del mundo en tierra batida y hace tiempo que lo vienen demostrando. Nadal llegó al torneo barcelonés después de coronarse por octava vez consecutiva en el torneo de Montecarlo, una efeméride difícilmente repetible. Y Ferrer ha ganado ocho de sus 14 títulos en esta superficie. Para los dos el torneo de Barcelona es muy especial: el mallorquín juega en su club y valora especialmente la historia de esta competición; el valenciano acudía de niño a ver los partidos y quiere ver su nombre en el palmarés algún día.

Ferrer ha llegado tres veces a la final (2008, 2009 y 2011) y en las tres ocasiones Nadal le ha arrebatado la corona. Este año los dos van a enfrentarse de nuevo y el pronóstico es casi unánime: la historia se repetirá. Incluso el Ferrer más optimista se muestra dubitativo cuando habla del desenlace de la final. “Debo jugar muy agresivo y al 100%”, dice mientras esboza una amplia sonrisa. “Y aún así será difícil ganarle”. Y poco después agrega: “Es el mejor de la historia en este tipo de pistas y uno de los mejores en todas. Aunque juegue a un nivel altísimo puede que también pierda”.

En las semifinales los dos mostraron su mejor cara. Ferrer encontró serias dificultades en el canadiense Milos Raonic que le llevó a dos desempates (7-6, 7-6) en un partido que se cerró sin ninguna rotura de saque. Es difícil romper el de Raonic, porque suele pegarle tan duro a la bola que alcanza habitualmente velocidades superiores a los 200 km/h y en ocasiones cercanas a los 240 km/h. “Hacerle un break es muy difícil. Pero además del saque tiene un gran drive. Mi suerte fue que resté muy bien… y me mantuve sólido con mi saque”, señaló Ferrer. Pero a sus 30 años el valenciano es realista y sabe que su último rival en Barcelona ha alcanzado su mejor nivel… un nivel de número uno, aunque ahora sea el dos.

Nadal se mostró impresionante. “Creo que he jugado el mejor set de este año en tierra batida”, indicó el mallorquín, poco después de ganar 6-0 a Fernando Verdasco en la primera manga y concluir el partido con un 6-4 en la segunda. “He empezado la temporada de tierra de la forma soñada”, agregó Nadal. “Victoria en Montecarlo, ahora final en Barcelona. Y sin perder una manga. Pero sé que para ganar a David deberé jugar perfecto, porque es uno de aquellos jugadores que te lleva al límite”.

En la pista, sin embargo, la amistad entre ambos no va a condicionar la actitud de ninguno de los dos. “Ambos lo daremos todo, los dos buscaremos la victoria”, explica un reflexivo Nadal. “Yo no creo que la amistad se diluya en la pista; al contrario, si David me canta una bola mala no se la cuestionaré, porque confío en él. Y él en mí. Así se demuestra nuestra amistad en la pista. Pero no voy a regalarle nada. Sin embargo, si perdiera contra él sería el rival que menos daño me haría, porque pienso que se merece ganar este torneo”. Ferrer solo ha ganado a Nadal una vez en tierra batida, en Stuttgart en 2004. Nadal busca su séptimo título en el Open Banc Sabadell.

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