El éxito de los mosqueteros

El Borussia Dortmund logra su octavo título liguero e impone su modelo de cantera ante la poderosa chequera del Bayern Múnich

Los jugadores del Borussia celebran el título de Liga.
Los jugadores del Borussia celebran el título de Liga.INA FASSBENDER (REUTERS)

Al Borussia Dortmund no se le puede dar por muerto. Hace apenas siete años estuvo a punto de desaparecer por problemas financieros y ahora se ha proclamado campeón de la Bundesliga por segundo año sucesivo a falta de dos jornadas. Es el octavo título de un club con un modelo de cantera que se ha impuesto una vez más al del Bayern Múnich, basado en la chequera. Mientras el equipo bávaro se gastaba al principio de curso 45 millones de euros en fichajes, el Borussia tenía que asumir la marcha de Sahin, elegido el mejor jugador de la Bundesliga la temporada pasada, al Madrid.

Sin embargo, si por algo se conoce al Dortmund es por su capacidad para salir a flote. Para ello apuesta en gran medida por los jugadores de la casa y rastrea el mercado hasta el último rincón en busca de talentos sin renombre a precios asequibles. De esta forma dio con Shinji Kagawa, fichado de la Segunda División japonesa hace dos años por tan solo 300.000 euros. El nipón, de 23 años, ha sido el jugador más destacado de esta campaña, ha asumido la responsabilidad en los momentos importantes y ha anotado 13 goles en lo que va de Liga. Centrocampista ofensivo infatigable, muy rápido y creativo, destaca por su gran facilidad para plantarse en el área rival. Uno de los más beneficiados de la movilidad de Kagawa, experto en arrastrar defensas contrarios, ha sido el polaco Lewandowsky, un delantero muy agresivo, buen rematador y muy frío a la hora de definir frente al portero que ha marcado 20 goles.

El club estuvo a punto de desaparecer por problemas financieros hace siete años

En la parte de atrás ha vuelto a destacar Hummels, el central de 23 años llamado a ser un líder en la selección nacional, la Mannschaft en el futuro. Entre sus cualidades, el juego aéreo, para lo que saca provecho de su estatura, 1,91 metros, y su capacidad para salir con el balón jugado desde su área. De hecho, a veces adelanta su posición y se sitúa como pivote para facilitar la salida de la pelota.

La joya de la corona sigue siendo Göttze, que acaba de renovar su contrato hasta 2016 a pesar de las ofertas millonarias de otros clubes. El joven volante derecho, de 19 años, mucho menos protagonista que la temporada pasada a causa de una larga lesión, es el jugador con mejor porvenir del fútbol alemán. Físicamente, no parece gran cosa, más bien bajito, 1,75 metros, y algo fondón, pero cuando conduce la pelota despeja todas las dudas. Lleva el balón cosido al pie a toda velocidad y en el momento que lo suelta es ya demasiado tarde para sus oponentes. Sus pases, indescifrables para las defensas rivales, siempre generan mucho peligro

Mis jugadores saben que no pueden estar en un sitio mejor”, dice Klopp, el técnico

El gran artífice del éxito es el entrenador, Jürgen Klopp, de 44 años. Su apuesta es siempre por el espectáculo: el Borussia practica el fútbol más atractivo de la Bundesliga con un juego de toque basado en combinaciones rápidas y presión constante al contrario. Su estilo recuerda mucho al de la Mannschaft de Joachim Löw. Gran motivador de una plantilla cuya media de edad no alcanza los 23 años, el técnico ha logrado que el grupo sea una piña y que vayan todos a una, como si fueran mosqueteros. “La clave del éxito es mantener este grupo. Ninguno de mis jugadores se quiere marchar de aquí. Una vez que me dicen que quieren quedarse, ya no quiero oír hablar en todo el año de otros equipos. Estos futbolistas saben que, a su edad, si hay un lugar en todo el planeta donde pueden estar bien es aquí, en el Borussia Dortmund”, proclama, orgulloso, Klopp.

Uno de los retos de la próxima temporada será mejorar el papel en Europa. Hace dos años quedó apeado de la Liga Europa por el Sevilla y este curso terminó el último en su grupo en la Champions. Para dar un salto de calidad ha dejado a un lado su política de austeridad y se ha gastado 18 millones en el fichaje de Marcos Reus para el próximo curso. “Hay que conseguir que los demás equipos nos teman”, apunta Klopp. De momento, ya han pasado dos veces consecutivas por encima del poderoso Bayern.

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