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EXTRAÑOS EN LA GRADA | ALEJO STIVEL

"El fútbol es una pasión inexplicable"

Alejo Stivel es argentino y eso ya lleva dentro la palabra fútbol. Es una pasión. Él lo tiene claro: "Es una pasión inexplicable". Llora en la grada, llora ante la tele, "cuando Messi ejecuta una jugada bella que acaba en gol", pero recuerda "un día muy especial" cuando lloró "hasta que empezó el partido, y luego ya no más". Para Stivel, músico, productor, alma en su día de Tequila, exiliado en España cuando tenía 17 años (ahora tiene 53), ese partido resume una parte sentimental de su vida. Era un Racing de Avellaneda-Independiente. El único clásico posible hoy en Argentina, porque el Boca-River se ha deshecho con el River en Segunda... Y el Racing es el equipo que está en los genes de Stivel. A verlo lo llevaba su padre cuando él era un crío, "y la pasión inexplicable del fútbol nace en la niñez y ya no se te despega".

En Madrid, cuando era un adolescente exiliado, se buscó una nueva "pasión inexplicable" y halló el Barça. "Podía haber sido el Madrid, pero me parecía entonces un equipo prepotente, innecesariamente guerrero, y era el tiempo del Barça de Cruyff como futbolista; me gustó, me hice del Barça. Y aquí no me metían bronca por eso".

Así que la distancia lo alejó del Racing Club; tenía una memoria viva, cuando el equipo ganó la Liga, en 1966. "Pero después ya no ganamos nada", asume. Eso no importa. La pasión subsiste. "El Barça también era un derrotado entonces... Y el Racing siempre era el cuarto, una especie de Atlético". ¿Y por qué no se hizo del Atlético? "Me cayó muy simpático, he jugado con su camiseta..., pero no me prendió. Pudo más mi simpatía por los catalanes. Allí tengo muchos amigos. Cruyff se estaba retirando como futbolista, había un juego que me seducía, aunque nos daba muchos disgustos... No era un caballo ganador".

Stivel es un argentino del Barcelona. Tiene el acento y el corazón de su pueblo (ahora llora por El Flaco Spinetta, el rockero que acaba de morir, uno de sus grandes héroes musicales), pero la camiseta con la que va al campo ? "me la guardo si alrededor puede haber bronca"? es nítidamente azulgrana... Como aficionado argentino ejerce la pasión desde la euforia a la melancolía sin estadios intermedios. "Es difícil explicarlo, ya te digo que es una pasión inexplicable", dice Stivel. "A pesar de que tu equipo es algo externo a tu vida, las victorias y las derrotas influyen en tu vida personal como influyen un problema que tengas o la alegría porque te ha tocado la lotería... Yo no salgo al escenario igual si gana o pierde el Barça. ¡Si gana hago un show del carajo! El Barça de ahora me resarce de todas las tristezas del Racing Club...".

Pero el Racing hace llorar... "Hombre, sí, es mi equipo, el de mi niñez. Y esa candela sigue prendida... No iba desde los 14 años a la cancha, y fui hace poco a ver un clásico Racing-Independiente... Durante una hora, en la grada, antes de que empezara el partido, estuve llorando con amor y desconsuelo, como si en aquellas lágrimas contara toda una historia". ¿Y qué pasó? "Que dejé de llorar en cuanto empezó el juego... El Racing se estrenó al minuto de comenzar con un gol, y luego ya no hicieron nada. Fue un coñazo de partido. ¡En algún momento pensé si no me habrían puesto el gol los de la cámara oculta para justificar mi alegría por ir al campo!".

No es que el Racing ande mal, "es que el fútbol argentino es muy mediocre ahora". "Si jugaran allí todos los argentinos que hay por el mundo sería una Liga excelsa... Mira los nombres: Messi, Mascherano, Tévez, Kun, Milito... Una gozada. Pero están dispersos, y el fútbol argentino se ha desestructurado". No así el fútbol español. ¿Y si tuviera que pensar en futbolistas españoles que han hecho este milagro de equipararse con lo mejor del mundo? "Me cuesta pensar en uno que no sea del Barça... Bueno, Casillas me parece un gran portero, pero tenemos a Valdés". ¿Y Pinto? "Hizo grandes paradas ante el Valencia, es un tipo excelente, un músico que ayuda mucho a la gente... Pero bajo los palos me pone un poco nervioso".

Entre los buenos también estaría Xabi Alonso... "Cierto. En su caso, la dureza y la agresividad que imprime Mourinho al equipo hacen que este jugador tan noble pierda la elegancia de su juego. Para el entrenador del Madrid, el fútbol es una guerra y los jugadores son soldados".

Messi es su ídolo."Me produce mucha ternura, es un niño grande, tímido, ensimismado, pero muy dulce... Estuve con él y con sus padres y hermano en Rosario. Tomamos mate, en una atmósfera encantadora. Y ahí Messi es de nuevo ese niño adorable que lleva dentro. Y después, en el campo, cuando hace una jugaba bella que acaba en gol, ¡cómo no vas a llorar!".

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