Una Super Bowl de infarto

Los Giants de Nueva York baten a los Patriots de Boston en el último minuto del gran acontecimiento deportivo del año en Estados Unidos. - El encuentro fue definido por muchos como el mejor de la última década

Nadie tose al football en Estados Unidos, deporte favorito de un tercio de los ciudadanos americanos triplicando a los seguidores del béisbol. Y la de anoche, además de ser la segunda Super Bowl más cara de la historia -el partido entre New England Patriots y New York Giants en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis generó más de 600 millones de dólares-, fue una de las más emocionantes de la década, resolviéndose a tan solo 40 segundos del final. Los Giants de Nueva York ganaron en el último minuto a los Patriots de Boston (21-17), lo que para muchos era predecible tras los buenos resultados del equipo liderado por Eli Manning, su quaterback, durante la temporada.

Cuatro años antes, los neoyorquinos batieron a los bostonianos por la mínima y rompieron así su buena racha de triunfos en este campeonato. Aquel fue el único partido que perdieron en la temporada 2008, lo que hizo de la ayer una Super Bowl con aroma a revancha.

A las seis de la tarde todo Estados Unidos, más de 100 millones de espectadores, esperaban el comienzo de la XLVI Super Bowl. Este año, además, con la novedad de que se podía seguir la competición en directo por Internet.

El gran espectáculo del deporte en América comienza con el himno, que corrió a cargo de Kelly Clarkson -ganadora de la primera edición de American Idol- y que tiene el privilegio de entrar en una lista en la que aparecen artistas como Carrie Underwood o Whitney Houston. En el bar Lou's, en el corazón de Washington DC, la gente se levanta y aplaude. Es un acto solemne, los jugadores lloran. Los espectadores presentes en el estadio aplauden cuando la televisión enfoca a los soldados destinados en Afganistán. Comienza el partido tras una interrupción de diez minutos de anuncios multimillonarios: las empresas gastaron un promedio de 3,5 millones de dólares para contratar espacios publicitarios de apenas 30 segundos durante el partido.

Una moneda al aire decide que saquen los Giants. Durante la primera parte, los dos equipos dan el resto y cumplen con las expectativas de los analistas deportivos, que apuntaban a un resultado ajustado entre ambos equipos. Antes del pitido final de la primera mitad, los de Boston consiguen dar la vuelta al partido marcando un touchdown que pone el marcador a su favor (9-10) tras más de veinte minutos perdiendo (9-3). Termina así el primer tiempo que muchos de los asistentes en Lou's Bar definen "como los mejores 30 minutos de los últimos diez años en esta competición".

En el descanso, de poco más de media hora, Madonna sorprende con su actuación. La cantante sale precedida de una multitud de gladiadores y vestida de faraona. Opta por abrir su actuación con una recopilación de sus éxitos como Vogue o Music, un anticipo del estreno de su nuevo single con pompones de animadora en la mano: Give me all your lovin, canción que interpreta a dúo con Nicki Minaj y M.I.A. En un apoteósico final, la artista canta una versión, para muchos "magistral", de su megaéxito Like a Prayer, acompañada de un coro gospel. Vibra todo el estadio de Indianápolis.

Comienza la segunda mitad y los Patriots de Boston marcan en el primer minuto un touchdown que pone el resultado en 09-17. Durante el desarrollo del juego, ambos equipos se someten a una "batalla" -según los propios espectadores-, que ninguno rompe. Se mantiene la sensación de un constante empate. Los nervios se perciben entre los aficionados hasta que a menos de un minuto del final, los Giants consiguen dar la vuelta al partido. Resultado: 21-17.

El duelo entre los Patriots y los Giants supone el enésimo asalto entre Boston y Nueva York, un enfrentamiento eterno que nació a orillas del río Hudson. El levantamiento dio paso a la unificación y la batalla se trasladó al terreno deportivo. Primero fueron los Red Sox y los Yankees, luego Bruins y Rangers y ahora es el turno de Patriots y Giants.

En el horizonte ya se vislumbra la 50 edición de la Super Bowl, que tendrá lugar en 2016, aún sin sede oficial. Pelearán por ella probablemente Los Ángeles, que por ahora no tiene franquicia en la Liga, Miami, San Diego y, quizás, Londres. Durante los últimos años esta ciudad ha acogido un partido de la temporada regular de la NFL, que pretende reforzar su desembarco en Europa durante la próxima década para ganar mercado. El anuncio de mudar la Super Bowl al viejo continente no ha gustado nada a los aficionados estadounidenses ni a la prensa del país. Para la gran mayoría sería como quitarles una estrella de la bandera.

La fiesta después de la final del Super Bowl entre los Giants de Nueva York y los Patriots de Nueva Inglaterra.
La fiesta después de la final del Super Bowl entre los Giants de Nueva York y los Patriots de Nueva Inglaterra.STEVEN C. MITCHELL
Los Giants de Nueva York baten a los Patriots de Boston en el último minuto del gran acontecimiento futbolístico del año en Estados Unidos, final del partido
Los Giants de Nueva York baten a los Patriots de Boston en el último minuto del gran acontecimiento futbolístico del año en Estados Unidos, final del partidoJOHN G. MABANGLO (EFE)
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