El Baskonia se queda sin balas

Los de Ivanovic caen ante un corajudo Olympiacos y se condenan a sufrir en la Euroliga

Otro final agónico. El Caja Laboral se quedó ayer sin margen para el error en los próximos partidos de Euroliga ante el Nancy y el Gescrap Bizkaia, también sin balas en la recámara, tras perder ante el Olympiacos. Fue un partido extraño, que estuvo del lado de ambos equipos, pero acabó favoreciendo la paciencia que los griegos mostraron en su casa, donde continúan invictos.

El Baskonia llegaba tocado tras su derrota ante el Cantú y cambiado por la marcha de Seraphin y Dragic a la NBA. También llegaba, precisamente por todo lo anterior, lanzado a asegurar el pase a la siguiente fase de la Euroliga. Un triple de Ribas abrió un juego claro, definido y valiente que puso pronto contra las cuerdas al Olympiacos. Lo que empezó siendo un toma y daca, con Spanoulis de aguafiestas profesional, pronto paso a ser un monólogo vitoriano, en que solo contaba lo que le convenía. El tatuadísimo Antic no pudo con unos fulminantes Teletovic y Oleson que lideraron una actuación sobresaliente frente a los griegos, quienes sudaron a mares para anotar. Muy superiores e imprimiendo una gran velocidad al partido, los vitorianos, cambiaron de cara en el segundo cuarto, ahondando en esa bipolaridad que ya exhibieron ante el Cantú la semana pasada.

Olympiacos, 84; Caja Laboral, 82

Olympiacos: Katsivelis (5), Spanoulis (21), Pelekanos (3), Antic (8), Papadopoulos (5) —cinco inicial—, Lucas (3), Hines (11), Printezis (11), Gecevicius (5), Papanikolaou (12).

Caja Laboral: Prigioni (8), Ribas (7), San Emeterio (14), Teletovic (32), Dorsey (4) —cinco inicial—, Heurtel (4), Oleson (9), Bjelica (4), Golubovic.

Árbitros: Rocha (POR), Sahin (ITA), Latisevs (LET). Eliminado Teletovic (m.39).

Partido disputado ante 4.000 espectadores en el pabellón La Paz y la Amistad de Atenas.

Dos triples de Spanoulis y Hines acortaron distancias y otro de Printezis igualó el marcador por primera vez (31-31). Olympiacos demostró, además de una gran calma, un elevado arte para robar balones a pares. Esas escapadas salieron caras a los de Ivanovic, que se fueron al descanso con un 46-41.

Las angustias habían llegado para quedarse junto al Baskonia. Ribas y Dorsey maquillaron la situación, que pasaba,m sin prisa pero sin pausa, a manos de los griegos.

Fue Teletovic por enésima vez el farolillo de su equipo, la personificación de la seguridad y el ímpetu controlado. Las diferencias oscilaban entre los tres y los cinco puntos, aunque amenazaban con aumentar de pronto, irremediablemente.

Así ocurrió durante el último cuarto. Hines y Printezis acosaron a San Emeterio con mucho más acierto que los vitorianos, empeñados en anular a Spanoulis sin ningún éxito.

Pese a que hubo opciones del lado alavés de haber existido algo de orden y concierto en los últimos segundos, el Olympiacos amarró un resultado exiguo pero suficiente para ocupar una mejor posición de cara al Top 16. Como le ocurre al Bizkaia, el Caja Laboral se ha complicado la vida para sobrevivir en Europa, después de haber estado en las posiciones más ventajosas hace apenas unas semanas. Un derbi decisivo será el peaje que deberán pagar ambos equipos vascos en su camino a la segunda fase de esta edición de la Euroliga.

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