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Medio Athletic vale el doble

Los rojiblancos vencen al Slovan (2-1) y van a los dieciseisavos de final como campeones de grupo

¿Un fusible? Ya es viejo. ¿Una clave de Internet perdida? Puede ser. ¿Cansancio? Quizás. ¿Falta de pulsión? Más intelectual, pero quizás más real. En ello anda el Athletic, enredado entre el espíritu y la fe. Ante el Slovan, en un partido puramente práctico, en busca del primer puesto del grupo, con la clasificación garantizada, ante el colista desahuciado, volvió a romperse. Ese descosido que últimamente le amenaza, después de anteriores exhibiciones, que le afean el traje.

Rebusca Bielsa, sin concesiones al esfuerzo, sin suplentes meritorios, sino titulares en potencia, pero el Slovan le planteó más problemas de los pensados incluso encajando un gol al cuarto de hora, obra de De Marcos tras una magnífica jugada, un mal centro de Susaeta y un buen remate del futbolista alavés. Y se los buscó desgastando su ánimo, aprovechando su pausa y, de paso, conduciendo a San Mamés a un silencio de esos que acaban mandando al Athletic a la ducha. ¿De quién es la culpa? Siempre del equipo, que se deshilvanó tras el gol, que separó sus líneas, que no encontró a sus futbolistas más habilidosos (Muniain, por la izquierda; Herrera, por el centro) y se fue contagiando del cambio climático de un San Mamés con el corazón gélido.

ATHLETIC, 2 - SLOVAN, 1

Athletic: Iraizoz; De Marcos, Javi Martínez, Amorebieta, Aurtenetxe; Iñigo Pérez (Iraola, m. 46), Iturraspe, Herrera; Susaeta, Llorente (Toquero, m. 46) y Muniain. No utilizados: Raúl; San José, David López, Gabilondo y Ekiza.

Slovan de Bratislava: Putnocky; Bagayoko, Kladrubsky, Dobrotka, Had, Kolcak (Lacny, m. 87); Guede, Zofcak, Halenar; Milinkovic (Grendel, m. 84) y Sebo. No utilizados: Hrosso; Augustin, Kuzma, Pausckek y Taborsky.

Goles: 1-0. M. 14. De Marcos, a centro de Susaeta. 1-1. M. 38. Error de Iraizoz y Guede marca. 2-1. M. 74. Susaeta, de cabeza.

Árbitro: Hannes Kaasil (Estonia). Amonestó a Bagayoko, Halenar, Sebo, Milinkovic, Aurtenetxe y Javi Martínez.

Unos 30.000 espectadores en San Mamés.

El gol del Slovan le vino bien al Athletic si no fuera porque fue producto de un error inmenso de Iraizoz, que se comportó como un cadete suplente ante el avance de Guede. Hizo todo lo que quería el rival, al que no le quedó otro remedio que conseguir el gol, algo que no tenía muy claro cuando se acercaba al área.

El Athletic se conjuró a favor de su portero y quiso lavar su imagen. Bielsa dejó fuera a Llorente, cansado, y al joven Íñigo Pérez y dio entrada al brioso Toquero y al experto Iraola. Algo se movió. Susaeta consiguió el gol definitivo con la celebración más absorta de los últimos años. No movió ni una ceja mientras Bielsa botaba en el banquillo. El Athletic era el primero del grupo gracias a su gol y a la derrota del París Saint-Germain.

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