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"Está Grimaldo"

La dirección deportiva del Barça apostó por un cadete (15 años) como alternativa para el filial y el técnico Eusebio le da carrete

Este verano, la dirección deportiva del Barcelona se reunió numerosas ocasiones para discutir sobre las confecciones de las distintas plantillas profesionales del club, lo que consideran del Juvenil A hacia arriba. En una de esas charlas se debatió sobre el agujero que existía en el lateral izquierdo de la retaguardia, solo con Muniesa y con Planas, más centrales que carrileros, como recursos. "Está Grimaldo", se expuso entonces, en referencia a un zurdo que jugaba en el cadete A. Todo dicho. Alex Grimaldo (Valencia; 1995) resolvió frente al Cartagena (0-4) cualquier duda, titular en el filial del Barça con sus 15 años, 11 meses y 349 días, sin un pelo en el mostacho, tan irreverente como sensacional por el flanco izquierdo.

En La Masia, de enhorabuena constante desde que Guardiola cogiera el primer equipo, se entiende que el futbolista juega donde puede y donde debe. "Lo que marca es la calidad y no la edad", defienden desde el club; "lo que importa es la madurez del jugador". Por eso no es raro que los futbolistas se salten alguna etapa, que asciendan de equipo antes de tiempo. Pero Grimaldo ha ascendido tres peldaños de una tacada, por más que su ficha siga perteneciendo al juvenil, por más que sea un habitual en los entrenamientos del filial. "Es un fenómeno. Hizo la pretemporada con el segundo equipo y enamoró a Eusebio", reconocen desde el Barça. Su precocidad, en cualquier caso, resiste pocas comparaciones. Aunque no se ha estrenado oficialmente con el primer equipo -sí que lo hizo en la reciente Copa Catalunya ante el Espanyol-, se colocó en tercera posición como el debutante más joven con la casaca del Barça, tras Paulino Alcántara (15 años, 4 meses y 18 días) y Haruna Babangida (15 años, 9 meses y 11 días). Messi, por ejemplo, lo hizo con 17 años, 3 meses y 26 días; Bojan, con 17 años y 19 días.

Grimaldo, que llegó a Can Barça desde el Valencia hace dos temporadas, jugó con el 35 a la espalda y ya se ha ganado a Eusebio. "Técnicamente es muy bueno, está siempre donde se le reclama y encima no tiene miedo a subir", explican en el club; "tiene una pinta estupenda y por eso tiene sitio aquí". Lo demostró en el tercer gol del Barça al Cartagena, cuando, sobre la línea de cal, lanzó un amago y un autopase con el que se deshizo de dos rivales, para luego servir al centro, para que luego resolviera Rafinha Alcántara, el hermano de Thiago, otro que apunta a Primera. Todo fue sobre ruedas en su estreno. Todo menos la caricia de Josemi, expulsado.

Desde el Barça se felicitan por la apuesta, toda vez que no tienen prisa por su irrupción. "Sigue siendo un niño. No hay que avanzar acontecimientos antes de tiempo", persisten. Pero desde fuera del club, Grimaldo ya se ha cobrado adeptos de categoría. "No es un capricho. Si le suben al filial es porque lo tienen clarísimo", apunta el técnico Miguel Ángel Lotina, al otro lado del teléfono y con los ojos puestos en la televisión, en el partido, sorprendido con la irrupción del chico; "se saltan varias generaciones, pero el juego del Barça ayuda mucho porque tienen mucho el balón y eso evita que puedan comprometerle en defensa, donde el déficit físico se puede notar más. Quizá en otro club sería diferente". Algo parecido opina Víctor Muñoz, técnico que firmó por el Neuchatel suizo tras la salida de Joaquín Caparrós: "El fútbol no tiene edad. Si es maduro, ¿por qué no? Yo no tendría ningún reparo. Y el Barça debe tener claro que no va a ser perjudicial para su desarrollo como jugador".

Pocas dudas tuvo Eusebio, que apostó por él para suplir una zaga maltrecha por las ausencias de Montoya (convocado con la selección absoluta), Bartra y Planas (con la sub 21). Consideró esa frase que no hace tanto retumbó por las oficinas de la ciudad deportiva del Barça: "Está Grimaldo".

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