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Solo aguanta Wiggins

El británico saca partido de la etapa de montaña y consigue 1m20s de ventaja sobre Nibali y Purito, con una 'pájara' de última hora.- Taaramae gana la etapa

Ciclistas y directores coincidían estos días. Aseguraban que la etapa de hoy, con final en el puerto de La Farrapona, iba a dictar sentencia y que el Angliru, que se asciende mañana, apuntalaría las diferencias. No parecieron equivocarse. La carrera se tensó mucho en el Puerto de San Lorenzo, a 33 kilómetros de la meta, y la ascensión final fue decisiva, pero más por eliminación que por los ataques. Nibali, tan ofensivo ayer en dos descensos, reventó y perdió 1m20s con Wiggins, que aguantó toda la subida al ritmo de su compañero Froome, fortísimo, segundo en la general. Purito también cedió, llegó a la meta con Nibali y dijo adiós a cualquier posibilidad de victoria, mientras por delante Juanjo Cobo atacaba. El español está ahora a 55 segundos del líder, del propio Wiggins. Rein Taaramae, por su parte, se aprovechó de las peleas por la general y culminó su escapada ganando la etapa.

Pese al descalabro final de Purito, el Katusha estaba decidido a dar guerra desde que se dio el pistoletazo de salida. El equipo ruso tomó los mandos del pelotón enseguida, dejando bien a las claras que la lucha se iba a desatar más pronto que tarde. En la subida al Puerto de San Lorenzo, de 10 kilómetros y con un 8,5% de pendiente media, los hombres de Katusha apretaron los dientes y enfilaron al pelotón. La consecuencia fue que la ventaja de la fuga del día, en la que iban David de la Fuente (Geox) y Rein Taaramae (Cofidis), cayó en picado. El ciclista estonio, sin embargo, aguantó con entereza la subida final y supo dosificar la diferencia para lograr la victoria. El pelotón, a esas alturas, se cortó en dos grupos, dejando rezagados a Haimar Zubeldia, que estaba a 1m53s del líder, y al rey de la montaña, David Moncoutié.

En cuanto el Leopard cogió el relevo al Katusha al frente del gran grupo, Dani Moreno, que progresa a pasos agigantados a la sombra de Purito, saltó del grupo. Poco después, fue Purito quien dio un aviso, amagando unas fuerzas que más tarde demostró no tener. Cogió unos metros de ventaja y se relajó. Fue solo un toque de atención, un aviso de lo que venía después, ya con un ataque mucho más decidido. Tras él saltaron Mollema, Menchov, Pardilla y Cobo. Wiggins, poco amigo de los cambios de ritmo, y Nibali esperaron para alcanzar poco después al grupo de Purito sin alterar mucho su ritmo.

La guerra había comenzado; los favoritos habían perdido a aliados importantes; y aún quedaba el puerto final. Los ataques allí, sin embargo, tardaron en llegar. El pelotón cazó a Dani Moreno cuando faltaban seis kilómetros para el final. Nadie se decidía a lanzar la ofensiva, pero Kessiakoff (Astana), a nueve segundos del líder hasta hoy, cedió y ahora está a 1m23s. No fue hasta los últimos cuatro kilómetros cuando se movió la carrera. Juanjo Cobo arrancó con mucha fuerza, marchándose en solitario hacia la meta. Mientras, se producía la gran sorpresa de la jornada: Purito y Nibali sufrían una pájara tremenda y perdían contacto con el grupo de los favoritos. Froome, el fiel escudero de Wiggins, se encargó de revolver en la herida imponiendo un ritmo que hizo mucho daño y que deja al británico mucho más cerca de la victoria final.

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