"El fútbol es de los centrocampistas"

Guardiola justifica el 3-4-3 por las diversas bajas y por la búsqueda de control

A Garrido no le sorprendió que Guardiola usara un 3-4-3, a imagen y semejanza del dream-team de Johan Cruyff: "Ha sido un homenaje a Zubizarreta, que fue el primero que lo sufrió", aprovechó para bromear el técnico del Barça, cuando le preguntaron por el rendimiento de Valdés. "No me ha sorprendido, sabemos que es habitual", aseguró Garrido. Que se recuerde, Guardiola ya recurríó a este sistema en La Romareda, el año pasado, y a ratos en un par de partidos. Por eso, más que nunca, habló ayer de fútbol, para dar razones, primordialente, de la sublimación de su dibujo táctico. Valiente y atrevido, su equipo liquidó al Villarreal de cabo a rabo, usando extremos muy estáticos, cosa que sucede, según explicó, cuando no hay laterales.

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"Necesitábamos más presencia y hemos decidió jugar así para mejorar el control de la pelota. Hemos tenido mucha circulación. Ha salido bien". Y tan bien. Cinco a cero a un equipo de Champions. "Es un resultado habitual en este estadio", relativizó Garrido, con cara de circunstancias. Se amparó, en parte, en el reparto de los derechos de televisión y aunque reconoció a este Barcelona como un equipo histórico, "seguramente el mejor del mundo" , aceptó que la diferencia entre los equipos viene marcada por el poder adquisitivo. No lo negó Guardiola: "Ganamos mucho dinero de las televisiones y podemos fichar buenos jugadores, pero si no juegas así no ganas al Villareal 5-0. Los gestos que veo en los vestuarios me hacen pensar que podemos competir bien otra vez".

Dijo el entrenador que no les dio muchas explicaciones a sus futbolistas sobre cómo tenían que hacerlo: "son inteligentes y esto sale de dentro o no sale", resumió. "El triunfo en la Supercopa nos dio un plus de confianza y en lugar de acomodarnos el partido ha sido extraordinario. Así que el día que juguemos mal, no lo juzguen por habernos acomodado, será un mal día". Por eso se atrevió a usar un sistema tremendamente exigente. "Hoy solo puedo felicitarlos otra vez. El mérito es de ellos. Este deporte es de los futbolistas. Siempre he creído que el futbol lo hacen los medios y en la casa tenemos muchos y muy buenos", razonó. "Yo siempre jugué así de pequeño y vi jugar de esta forma al Barça de Cruyff y al de Rijkaard", explicó Cesc, que volvió a marcar y al que la exigencia del planteamiento no le resultó extraña: "De un fichaje siempre esperas se adapte. Este chico tiene dos ventajas: es de casa y conoce a sus compañeros.

Otra es que tiene una personalidad muy fuerte. Solo necesitaba coger el ritmo", explicó Guardiola. "Cesc salió de aquí, nos conocemos desde chiquititos y en el Arsenal ya hacía algo parecido. Por eso sabíamos que no iba a necesitar mucho tiempo de adaptación", le defendió Messi, que logró dos goles más y suma 101 en el Camp Nou. Nadie ha marcado más que él en este estadio. Pero eso no le importa. "Lo importante es que gane el equipo" dijo. Y para eso, Guardiola dio receta: "Solo todos conseguiremos luchar por la Liga, la Champions y la Copa y ganar en Japón. Si no lo entienden y no piensan en el compañero, nos costará más". Fue entonces cuando puso como ejemplo a Mascherano y Keita: "Son las niñas de mis ojos", reconoció entregado a su sacrificio táctico. "son dos soles, dos futbolistas impagables", cerró antes de despedirse del grupo, al que no verá hasta la próxima semana por la diáspora de internacionales.

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