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La hora de Sarabia

El atacante, que hace año y medio jugaba en los juveniles, debutará en Primera con el Getafe tras no tener hueco en el Madrid

La progresión de Pablo Sarabia (Madrid; 1992) ha sido meteórica desde hace un año y medio. El uno de enero de 2010, se desempañaba en el equipo juvenil del Real Madrid. Dos días después, sin embargo, debutó con el Castilla. Y luego le ha venido todo rodado: llegó al primer equipo en diciembre, cuando sustituyó a Cristiano Ronaldo en un partido de la Champions frente al Auxerre, y ahora tendrá la oportunidad de debutar en Primera División tras su fichaje por el Getafe, club que ha tenido que pagar cerca de tres millones de euros al Madrid para hacerse con él. El club blanco se reserva, no obstante, una opción de recompra. El equipo azulón se convierte, una vez más, en el destino de un canterano madridista, como ya pasó con De la Red, Parejo o Granero.

El paso de Sarabia del juvenil al Castilla no fue nada fácil. El club blanco tuvo que convencer a los responsables del colegio al que iba, el SEK, para que le cambiaran el horario de las clases, que coincidían con los entrenamientos del filial. Al final lo consiguieron y la carrera futbolística y académica del extremo izquierdo ha seguido avanzando. Ahora, de hecho, está cursando INEF. "Es un chico joven que tiene mucha ilusión y ganas. Su progresión es excelente y viene a competir en una categoría diferente", asegura el director técnico del Getafe, Toni Muñoz.

El club azulón le va a dar la oportunidad de hacer realidad la ilusión que tiene desde que era niño: jugar en Primera. Sarabia lo persigue desde los ocho años, cuando entró a formar parte de la Escuela de Fútbol Madrid Oeste Boadilla, donde se forjó también el portero del Liverpool, Pepe Reina. "El primer año llegó fuera de plazo, pero le inscribimos igual porque vimos a su padre muy convencido de que el chico servía para futbolista. No nos confundimos", rememora Ignacio González, presidente de la institución y entrenador de Sarabia en sus primeros años. "Era individualista, como todos cuando son pequeños, pero él era distinto porque se le veía superdotado técnicamente", explica González, que recuerda la desilusión de aquel pequeño futbolista cuando hizo una prueba con el Real Madrid y fue rechazado: "Era alevín y se decepcionó mucho, pero al año siguiente lo volvió a intentar y entonces sí tuvo suerte".

Los éxitos no han parado de llegarle desde entonces: brilló en el Mundial sub 17 de Nigeria en 2009, ese año ganó el premio al jugador más destacado en el Mundialito de clubes y, en 2011, ha sido nombrado tercer mejor media punta joven español, por detrás de Canales (también en el Madrid) e Isco (Valencia). Este verano participará en el Campeonato de Europa sub 19 de Rumanía. "De pequeño ya se veía que llegaría lejos porque tenía carácter ganador. Cuando perdíamos, se enfadada muchísimo", asegura González. Ahora queda por ver si será capaz de desenvolverse en Primera, oportunidad negada en el Madrid porque delante tenía al propio Canales, Sahin, Özil y Kaká.

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