Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

"Estamos muy bien"

Mourinho apela a la unión y al compromiso de un vestuario que "está terminando la temporada con la sensación de poder ganar en cualquier campo y con cualquier jugador"

Hay victorias con gran carga moral y de autoestima. Como la conseguida por el Real Madrid ayer en un feudo de máxima dificultad como Mestalla. Con la Liga casi perdida y pensando en los venideros duelos de la Liga de Campeones ante el Barça (el primero el miércoles en el Bernabéu), Mourinho retocó todo el equipo y demostró que el Madrid tiene la plantilla más profunda y competitiva del mundo.

El técnico portugués compareció relajado y sin la tensión habitual. El equipo, en un partido-trampa entre dos guerras mayores, había dado la cara. Mourinho se mostró satisfecho con la "Operación Valencia" -según su definición- de los dos duelos disputados en la ciudad en tres días: "La respuesta del equipo es siempre positiva, lo ha demostrado. El Valencia es tercero y uno de los mejores equipos de la Liga. La gente se lo ha tomado en serio".

Se congratuló el preparador con el partido que le regalaron sus discípulos y agradeció una y otra vez el esfuerzo mostrado por los menos habituales. "Hoy hemos estado fantásticos. Al igual que contra el Athletic en San Mamés. Lo más importante eran los tres puntos y hasta que las matemáticas digan que es imposible la Liga, seguiremos hasta el final. Si el Barça gana la Liga que lo haga con sus puntos sin que se los regalemos nosotros", comentó.

Por una vez a Mourinho le cuadró la pragmática y la imagen, las cuentas y la estética. No hubo ningún susto, ni lesiones -salvo un problema, al parecer muscular, de Garay que le hizo abandonar el terreno de juego antes de tiempo- ni amonestaciones. Fue un partido limpio y sin sobresaltos. El Madrid está pletórico. "La sensación es que estamos muy bien. Hace dos jornadas, ante el Sporting, parecía lo contrario. Estamos terminando la temporada creyendo que podemos ganar en cualquier campo y con cualquier jugador", explicó el técnico, que apeló a la unión y el compromiso del vestuario. "Estamos todos contentísimos", concluyó.

Al poco de iniciarse la segunda mitad llegó el quinto gol del Madrid. Y muchos valencianistas lamentaron haber aparcado sus vacaciones y abandonaron Mestalla. Los que permanecieron aplaudieron la obra de arte de Kaká en el sexto. "Ha estado fantástico jugando en la zona que a él le gusta, la misma en la que jugaba en el Milan. Quedan siete u ocho partidos y necesitamos a Kaká", aseguró Mourinho. El entrenador no comentó nada de Higuaín, autor de tres goles y recuperado de la hernia discal en el momento más intenso y en apariencia feliz para el club blanco en las últimas temporadas.

De lo que no quiso hablar es del futuro inmediato. "No quiero hablar de la Champions. Mañana iremos a entrenarnos, pero quiero que mis jugadores se relajen y hasta el lunes por la tarde no pensaremos en el Barcelona", dijo. Por el contrario, Mourinho despejó las posibles dudas sobre su futuro y defendió su continuidad en el Madrid \[tiene un contrato de cuatro años\]. "Tenemos un título y podemos optar a dos más. Pero mis equipos son mejores en mis segundas temporadas. En la primera hay que adaptarse a un nuevo campeonato y a nuevos jugadores. Ahora los conozco a la perfección y no tiene que haber muchos cambios, solo dos o tres jugadores se incorporarán", explicó. "En pretemporada, aquí estaremos". Ayer, el portugués hizo debutar a Nacho, defensa del Castilla, en el lateral izquierdo. Es el séptimo jugador del filial que lo hace este año.

Mientras Mourinho celebraba, Unai Emery se mostró más duro que nunca, con el equipo y consigo mismo: "Pienso esconderme durante tres días. Nunca he sentido tanta vergüenza en un banquillo". El técnico del Valencia tardó una hora en comparecer porque se reunió con los jugadores en presencia del presidente, Manuel Llorente. "Hemos hecho un ridículo espantoso. Hemos hecho el pasillo al Madrid en el inicio y hasta el minuto 60. Yo mismo he hecho el pasillo a Mourinho. Nos han dado en todo el morro", dijo con rabia el técnico, que anunció medidas contra sus jugadores. "No entiendo la agresividad que mostramos ante el Villarreal y cómo hemos jugado hoy. No lo entiendo. Estoy perdiendo vida", reiteró Emery.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.