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El Unics Kazán despierta al Cajasol de su sueño

El equipo sevillano cae en la final de la Eurocopa (77-92) ante el conjunto ruso

El Unics despertó al Cajasol de su sueño. Un inicio de partido frío y desangelado, impropio de una final de la Eurocopa, acabó por condenar al equipo andaluz, que reaccionó tarde y durante muchos minutos, en especial en la primera mitad, no creyó en el triunfo. Esta pobreza de espíritu y el partidazo del pívot Lampe fueron elementos definitivos para certificar la derrota del grupo de Joan Plaza, que no pudo reeditar el triunfo logrado con el Madrid en la Copa ULEB de 2007.

La condición de favorito del Unics ante el Cajasol estaba fuera de toda duda. Mucho menos previsible era asistir, con cierta incredulidad, a la aplastante superioridad que el conjunto ruso exhibió ante el español nada más ponerse el balón en juego. Todo lo bueno que apuntó el Cajasol en la semifinal, en especial la intensidad defensiva, quedó en el recuerdo. El Unics, de la mano de Lyday y Popovic (exjugador del Pamesa), letales en el lanzamiento exterior, abusó del Cajasol en un inicio arrollador. Plaza no podía contener la hemorragia. El entrenador incluso fue sancionado con una falta técnica por sus protestas. A cinco minutos del descanso: 40-20 en el marcador. Solo en ese momento el Cajasol reaccionó a la desesperada. Una defensa en todo el campo, atosigante, permitió el robo de un par de balones. La presión sorprendió a los rusos y el Cajasol maquilló el marcador al descanso (51-36).

Un parcial de 4-12 acercó al equipo sevillano a siete puntos (55-48) a falta de cinco minutos para el final del tercer cuarto. La mejoría del Cajasol equilibró el partido, aunque el lastre acumulado en la primera mitad pesaba demasiado. A falta de seis minutos, la ventaja se marchaba a 14 puntos a favor del cuadro ruso, con Lampe haciendo estragos en la zona sevillana. La suerte estaba echada. El Unics, como premio añadido, jugará la próxima Euroliga.

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