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Qatar ensaya para el Mundial

Japón se proclama campeón de Asia derrotando a Australia en el pequeño emirato que hospedará la Copa del Mundo de 2022

Aún faltan 11 años para la cita mundial más exótica de la historia del fútbol, pero en Qatar ya han empezado con los ensayos. El pequeño emirato de la península arábiga, que cuenta con una superficie poco más grande que Asturias y tiene menos de 1 millón y medio de habitantes, acaba de recibir a 16 selecciones nacionales para celebrar la decimoquinta edición de la Copa Asiática. El epílogo se ha disputado esta tarde y el que se ha llevado a casa el título de campeón ha sido Japón, que ha ganado por uno a cero a Australia. Un golazo de Tanadari Lee, delantero del Japan Sanfrecce Hiroshima, en el minuto 110 de la prórroga ha resuelto un partido en el que hubo muchas ocasiones en las dos áreas.

Japón se convierte así en el primer país en conseguir ganar el título continental cuatro veces, después de las ediciones de 1992, 2000 y 2004 y deja de compartir el liderato con Irán y Arabia Saudí. Sentado en el banquillo de los orientales no estaba un técnico con los ojos rasgados, sino Alberto Zaccheroni. Entrenador de éxito en Italia a finales de los noventa, cuando se reveló con el Udinese experimentando con un arriesgado 3-4-3 como módulo de juego, Zac, como se le conoce en Italia, fue contratado por el Milan, con el que ganó una Liga en 1999. Después de esta experiencia, sin embargo, empezó a coleccionar una serie de fracasos a lo largo de la península entre Lazio, Inter, Torino y Juventus. Destituido a mitad temporada, como con el Torino, o firmando unos contratos que a final de curso los presidentes nunca le renovaban, Zac decidió el verano pasado intentar la aventura en Extremo Oriente, decisión que le ha permitido saborear otra vez el dulce aroma de la victoria.

Para Australia se ha tratado de su segunda participación al torneo continental después de que dejara la Confederación de Oceanía en 2005 en la búsqueda de nuevos estímulos futbolísticos (anteriormente había ganado cuatro veces la Copa de Oceanía en seis participaciones). El jugador decisivo en el camino de Australia hacia la final ha sido otro viejo conocido del fútbol europeo, Harry Kewell, ex de Leeds y Liverpool y actualmente en el Galatasaray. Con un cabezazo a dos minutos del final de la prórroga permitió a su equipo superar el escollo de Irak, el anterior campeón, en los cuartos de final y en semifinales abrió la goleada (0-6) con la que su equipo liquidó a Uzbekistán. Kewell es el jugador que, junto a Mark Viduka, puede presumir de haber demostrado que el fútbol podía ser asunto también de Australia. Con sus 32 años y una carrera lastrada por la lesiones, esta copa representaba tal vez su última ocasión para ganar un trofeo con su selección.

Otro protagonista de esta Copa de Asia ha sido el surcoreano Park Ji-Sung, que no volverá a vestir la camiseta de su selección, según aseguró hace pocos días. El extremo, de 29 años, uno de los mejores jugadores asiáticos de la historia, disputó su último encuentro como internacional en las semifinales del campeonato, frente a Japón. Fue el partido número 100 que disputaba con su selección. Después, no jugó el choque por el tercer puesto, que finalmente consiguió Corea del Sur tras imponerse a Uzbekistán por tres a dos. Park, que milita en el Manchester United desde 2005, se convirtió en el primer asiático en jugar y en ganar una final de la Liga de Campeones, en 2008 frente al Chelsea.

Otro surcoreano ha destacado más que Park en esta competición continental: Koo Ja-Cheol, máximo goleador de la competición con cinco tantos. Antes de comenzar la Copa de Asia nada hacía presagiar, sin embargo, esa cifra. Ja-Cheol, centrocampista de 21 años, ha marcado en seis partidos los mismos goles que en los 28 encuentros que ha disputado esta temporada con su equipo, el Jeju United de su país. Sus regates y su buen control del balón, unidos a una buena pegada desde lejos, provocaron que el año pasado el Blackburn Rovers, inglés, le invitara a entrenarse con el equipo. Su destacada actuación en esta Copa de Asia puede abrirle ahora las puertas de alguna Liga más mediática que la coreana. El otro goleador de la competición ha sido Ismail Abdullahatif, con cuatro dianas, aunque su marca tenga menos mérito, al haber endosado todos los goles a la desastrosa India, que ha coleccionado tres derrotas con trece goles en contra y apenas tres a favor.

Los estadios que han acogido los partidos se han quedado medio vacíos y la media de espectadores se a quedado en 12.000 por partido. Hay que esperar que cuando en 2022 salgan de los túneles Brasil, Italia y España en lugar de Jordania, Siria y Kuwait la población catarí sea más receptiva hacia el fútbol.