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El Almería escribe su historia

El equipo andaluz llega por primera vez en su historia a las semifinales

Pasan los años y la historia se repite. Llega la Copa y surgen las voces que hablan de trámite, engorro y molestia. Este martes, en la víspera del duelo entre el Deportivo y el Almería, incluso Miguel Ángel Lotina, el técnico blanquiazul, alimentó el debate al hablar de "una sensación agridulce" ante el partido de hoy. Al final, rueda la pelota y hay intensidad, alternativas y emoción, poco que ver con el fárrago habitual de los fines de semana.

Sin corsés ni agobios, Riazor disfrutó del vaivén copero, del dominio local a la tiranía del Almería y de ahí a un atisbo de remontada aderezada con el protagonismo arbitral, que zanjó la eliminatoria con un discutido penalti en el que la pelota golpeó de manera inopinada una mano de Rubén Pérez. Ganó el Almería, que jugará las semifinales, hito que jamás alcanzó ni bajo el escudo actual ni con los otros que le representaron. Y así se escribe su historia, en la Copa.

Deportivo, 2; Almería, 3

Deportivo: Manu; Laure, Aythami, Zé Castro, Manuel Pablo; Juca, Rubén Pérez, Antonio Tomás (Adrián, m. 49); Pablo Álvarez (Iago Beceiro, m. 70), Valerón; y Lassad (Desmarets, m. 58). No utilizados: Aranzubía: Seoane, Colotto y Juan Domínguez.

Almería: Esteban; Michel, Carlos García, Pellerano, Jakobsen; Juanma Ortiz (Jonathan, m. 63), Juanito (Vargas, m. 46), M'Bami, Corona, Crusat (Piatti, m. 82); y Goitom. No utilizados: Diego Alves; Bernardello, José Ortiz y Ulloa.

Goles: 0-1. M. 19. Corona. 0-2. M. 20. Crusat. 1-2. M. 42. Pablo Álvarez, de penalti. 2-2. M. 51. Adrián. 2-3. M. 53. Goitom, de penalti.

Unos 8.000 espectadores en el estadio de Riazor.

El Deportivo penó porque mezcló la ambición con la fragilidad defensiva. De inicio, envió un remate al palo después de que Laure y Manuel Pablo conectaran en el área del Almería. Pero, con una defensa de cuatro, Lotina había decidido que los laterales operaran como si la zaga se sostuviera sobre el andamiaje habitual de tres centrales. Y esta vez no era así.

El Almería, nada tímido, entendió que tenía una buena oportunidad de buscar el gol que necesitaba para acabar de encarrilar la eliminatoria, que ya traía en ventaja desde su estadio, y en apenas 12 minutos marcó dos goles y envió otro remate al palo. Su pegada evidenció los agujeros que sufre el Deportivo.

El primer golpe llegó por el flanco izquierdo, donde Míchel encontró la espalda de Manuel Pablo para profundizar y dejar a Corona ante el gol. El segundo nació de una imprecisión de Laure en la salida de la pelota: ni encontró apoyos ni supo qué hacer. Y las dudas ante Crusat, un polvorilla, no son aconsejables.

Riazor estalló entonces contra el equipo. Lo hizo con el sordo estruendo de un estadio semivacío y el desconsuelo propio de quien se ve machacado por el colista de la Liga. Tuvo orgullo el Deportivo para empatar el partido y ponerse a dos tantos más de superar el cruce con 40 minutos por disputarse todavía, pero a la postre cayó ante un rival de trayectoria inmaculada en la Copa.

Tres eliminatorias ha disputado el Almería para llegar a las semifinales y ha ganado los seis partidos. Ahora paladea el premio de haber llegado a una cota inexplorada en toda su historia. Es el último en la Liga, pero en un juego como el fútbol, en el que tienen tanta repercusión, las sensaciones denotan que se rearma.

Mientras tanto, el Deportivo vuelve a palidecer y Lotina busca en su fondo de armario soluciones como las de Iago Beceiro, un delantero juvenil que debutó con el primer equipo mientras el preparador espera que su presidente, César Augusto Lendoiro, encuentre el dinero preciso para traerle a alguien más contrastado con el que reforzar el conjunto.