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COPA DEL REY | LEVANTE 2 - REAL MADRID 0

Incomparecencia del Madrid

El conjunto de Mourinho se deja llevar y pierde ante un Levante con orgullo

Había que estar y los dos equipos comparecieron. No había más remedio. El Madrid, con la eliminatoria ampliamente decidida, se dejó llevar. El Levante hizo lo que pudo, que no era poco. Sin actitud unos- el Madrid- con escasos recursos los otros- el Levante- el partido derivó en poca cosa, con escasos gestos por parte de nadie salvo el arrebato de pasión levantinista que le llevó a la victoria a balón parado. Lo más aplaudido de la noche junto a la inclusión de Kaká por Benzema en los últimos 35 minutos de un encuentro que no fue tal para el Madrid y en el que la escasa tensión fue puesta por el Levante. El Ciudad de Valencia, que terminó haciendo la ola, fue inexpugnable nuevamente para los blancos, que ni lo intentaron. El azulgrana se le da mal al Madrid en el segundo encuentro oficial perdido en lo que va de temporada.

LEVANTE 2 - REAL MADRID 0

Levante: Munúa; Cerra, Héctor Rodas, Nano, Del Horno; Sergio, Gorka Larrea (Lois, m. 49); Valdo, Rubén (Stuani, m. 53), Xisco Muñoz; y Rafa Jordá (Higón, m. 76). No utilizados: Reina; Mossa, Higón, Pallardó y Xisco Nadal.

Real Madrid: Adán; Garay, Carvalho (Pepe, m. 46), Mateos (Juanfran, m. 69), Arbeloa; Khedira, Gago; Pedro León, Granero, Canales; y Benzema (Kaká, m. 66). No utilizados: Pacheco; Sergio Ramos, Lass, Kaká y Morata.

Goles: 1-0. M. 62. Xisco Muñoz marca de penalti cometido por Gago al tocar el esférico con la mano. 2-0. M. 85. Sergio de falta directa.

Árbitro: Estrada Fernández. Amonestó a Benzema, Gago, Xisco Muñoz y Pepe.

Unos 15.000 espectadores en el Ciudad de Valencia. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Mercedes Montero, suegra de Florentino Pérez.

Mourinho, poco dado a la improvisación y los cambios, se dio ciertas concesiones. En Madrid se quedaron descansando Casillas, Marcelo, Di María y Cristiano Ronaldo, el portugués por primera vez fuera de la convocatoria en lo que va de temporada aquejado de un proceso febril. En cambio, si estuvo en Valencia Benzema, el único delantero disponible en la plantilla madridista por mucho tiempo debido a la larga ausencia de Higuaín.

Ni con el colchón de ocho goles prescindió Mourinho de Benzema con el riesgo de perder al francés por lesión o por expulsión, que casi se ganó por un ligero manotazo al levantinista Nano, y quedarse así sin atacantes puros, sin dar bola al canterano Morata, demasiado verde para el preparador del Madrid. Un mensaje más de Mourinho a la directiva blanca.

Gago fue la novedad más importante en la formación titular del Madrid. El argentino jugaba los primeros minutos oficiales tras los problemas sufridos en la rodilla izquierda desde la pretemporada. Gago ejerció además de capitán, avalado por sus cuatro temporadas en el club, futbolísticamente con más sombras que luces. El guiño a La Fabrica fue la inclusión de Mateos en el once, un prometedor central en la sombra por la larga nómina de futbolistas que el Madrid posee en tal posición.

Nada se jugaba el Levante en el partido. Salvo el honor manchado y herido por la efusividad mostrada por los futbolistas del Madrid en cada gol marcado en la ida en el Bernabéu, sospechando que aún les escocía a los blancos el empate en el mismo escenario a finales de septiembre en la quinta jornada de Liga.

No había eliminatoria, pero sí un partido de disputa obligada, funcionarial para ambos, solo importante para hacer méritos en los menos habituales aunque no lo pareció en los del Madrid. Canales, el más metido en faena de su equipo, dispuso de una de las escasas oportunidades, que al parecer tendrá en el resto de curso. Tal era la falta de tensión que en el banquillo visitante se echaban unas risas de las que participaba el propio Mourinho, zarandeado por el azulgrana Ballesteros vestido de calle en el descanso, mientras en el terreno de juego el Madrid tocaba y tocaba de manera inocua ante un Levante, también con los secundarios, más intenso, consciente de su manifiesta inferioridad técnica. No era la guerra de nadie. En cambio el Levante tuvo más disposición y se llevó la victoria materializada por Xisco Muñoz de penalti y Sergio de falta. Un premio a la decencia.

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