COPA DEL REY | MÁLAGA 0 - SEVILLA 3

Luis Fabiano, 100 goles con el Sevilla y quinto máximo goleador de su historia

La salió bien a Gregorio Manzano su apuesta por mantener a Luis Fabiano en el terreno de juego a pesar de que la eliminatoria ante el Málaga estaba más que encarrilada con el 0-2, tantos de Romaric (lleva cinco en los últimos cuatro partidos del Sevilla) y de Perotti.

Las ganas con las que celebró Luis Fabiano su soberbio tanto de falta, el tercero de su equipo, están justificadas. En primer lugar, porque le viene bien en el aspecto anímico después de que el entrenador haya apostado por Negredo y Kanouté en detrimento del mundialista.

En segunda instancia, porque se trata del gol número cien de Luis Fabiano con la camiseta del Sevilla, algo que a buen seguro levantará el ánimo de un futbolista que estuvo a punto de salir traspasado el pasado verano. El atacante, que llegó a la entidad andaluza en verano de 2005, había conseguido hasta el momento 66 dianas en Liga, 13 en la Copa del Rey, 10 en la Liga de Campeones, 8 en la Copa de la UEFA y 2 en la Supercopa de España.

Más información
El Sevilla desespera al Málaga

Luis Fabiano solo ha dejado de marcar en las dos Supercopas de Europa que ha disputado con el Sevilla, ante Barcelona y Milan. Luis Fabiano, además, es el quinto goleador de la historia del Sevilla con estos 100 goles, solo superado por Campanal (214), Juan Arza (205), Araújo (158) y Kanouté (120). En su palmarés con el Sevilla lucen dos Copas de la UEFA, dos Copas del Rey, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España.

En definitiva, una buena noticia para el conjunto andaluz, el mejor equipo de la década en la Copa del Rey (en los últimos nueve años ha ganado dos títulos, en 2007 y 2010, y solo ha dejado de estar en cuartos en dos ediciones, 2006 y 2008).

Los jugadores del Sevilla felicitan a Luis Fabiano tras su gol frente al Málaga.
Los jugadores del Sevilla felicitan a Luis Fabiano tras su gol frente al Málaga.EFE
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS