Locura en Nervión

El Sevilla, conducido por un gran Romaric, remonta ante el Málaga (5-3) en un encuentro marcado por los graves errores en defensa

El campeón quiere seguir dando guerra. En un duelo dominado por la locura y la puesta en escena de dos defensas de plastilina, el Sevilla ganó un partido que tenía perdido y sigue vivo en una competición a la que partidos como el del Sánchez Pizjuán dan mucho lustre. Ataques continuos, a tumba abierta, escasas precauciones defensivas y muchos, muchos goles. Un fútbol a la antigua, casi desterrado de los actuales estadios, donde la mayoría de las veces se mira más preservar la propia portería que atacar la contraria.

Herido en su orgullo por unas concesiones intolerables en defensa en la primera parte, el Sevilla se aferró a la fe para aplastar al Málaga en una segunda mitad en la que se desmelenó, ayudado, esencialmente, por el partidazo de Romaric, el atinado cambio de Alexis por Konko y la siempre majestuosa presencia de Kanouté. El Málaga, por su parte, fue tan blando en defensa como su rival y no tuvo ni destellos de orgullo para sobreponerse al vendaval sevillano en el segundo acto. Un resultado final que se debe, en buena parte, a que estaban en liza las dos peores defensas de la Liga.

SEVILLA 5 - MÁLAGA 3

Sevilla: Palop; Konko (Alexis, m. 46), Cáceres, Escudé, Luna; Alfaro, Zokora, Romaric, Capel; Luis Fabiano (Kanouté, m. 55) y Negredo (Rodri, m. 75). No utilizados: Javi Varas; Fernando Navarro, José Carlos y Acosta.

Málaga: Rubén; Gaspar, Weligton, Malagueño, Mtiliga; Recio (Manu Torres, m. 73), Sandro Silva; Portillo (Fernando, m. 66), Quincy, Duda (Eliseu, m. 56); y Rondón. No utilizados: Arnau; Kris, Baha y Juanmi.

Goles: 1-0. M. 11. Alfaro. 1-1. M. 18. Rondón. 1-2. M. 25. Rondón. 2-2. M. 32. Negredo. 2-3. M. 40. Quincy. 3-3. M. 65. Romaric. 4-3. M. 80. Romaric. 5-3. M. 83. Capel.

Árbitro: Iturralde González. Amonestó a Gaspar, Luna, Cáceres, Malagueño, Weligton y Romaric.

Unos 15.000 aficionados en el Ramón Sánchez Pizjuán. Unos 300 de ellos, hinchas del Málaga. Llovió durante buena parte del encuentro.

Para que un equipo sea competitivo debe ser equilibrado. Sin ese equilibrio, concepto que brilló en el Sevilla hasta hace muy poco tiempo, el conjunto que dirige Gregorio Manzano es capaz de ofrecer actuaciones como la de la cita copera ante el Málaga. Con una defensa de verbena, el Sevilla alimentó las virtudes de su rival, radicadas en la velocidad de Quincy y el acierto de Rondón. Poco más se puede extraer del equipo que dirige Manuel Pellegrini, en pleno proceso de formación y con apuros ligueros, pero en la Copa, a tumba abierta y en un intercambio de golpes propiciado por el tempranero gol de Alfaro, sí dio la cara.

Incapaz de atesorar con criterio su ventaja en el marcador, el Sevilla fue masacrado por el Málaga, que anotaba en cada acercamiento a la portería defendida por Palop.

Como todavía le queda calidad del centro del campo en adelante, el Sevilla siempre lo intentó a pesar de estar en desventaja en el marcador. De hecho, llegó a empatar gracias a los ramalazos de talento de Capel, Luis Fabiano, Romaric y Negredo. Con el 2-2 y el meta Rubén salvando al Málaga del tercer gol, el que anotó fue Quincy después de una jugada en la que la defensa sevillista estaba de nuevo descolocada. Mejoró el Sevilla con la entrada de Alexis en defensa, un acierto de Manzano, y definitivamente pasó a dominar la situación con la alineación de Kanouté. Romaric, de ritmo justo pero con gran calidad, logró empatar y el cerco a la portería del Málaga se agigantó. Rubén salvó ante Alfaro, pero no pudo hacer nada ante un nuevo remate de Romaric y una magnífica internada de Capel. El Sevilla, contra todo pronóstico, le dio la vuelta al marcador.

El Sevilla, conducido por un gran Romaric, remonta ante el Málaga en un encuentro marcado por los graves errores en defensa. <strong><a href="http://www.elpais.com/buscar/copa-del-rey-futbol/videos">Vídeos de la Copa del Rey de fútbol</a></strong>
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