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César Pérez, el entrenador que inició a Marta en los 3.000 obstáculos

Uno de los implicados en la Operación Galgo es César Pérez, el técnico que instruyó a Marta Domínguez en 2008 en los secretos de los 3.000 metros obstáculos. "Un día me llamó Marta, de la que siempre he sido amigo. Me dijo, 'César, me paso a los obstáculos, ¿te subes al barco?", contaba Pérez en junio de aquel año, con los Juegos de Pekín a la vuelta de la esquina, en este diario.

"En Pekín debería estar luchando por las medallas sin problemas", expuso. "No sólo le sobra la fuerza, fundamental para pasar bien las vallas, sino que goza de una coordinación increíble, más propia de un chico que de una chica. De hecho, de pequeña ella jugaba muy bien al fútbol con los chicos. Y de su valentía, de su coraje, no hace falta ni hablar: si se tropieza y cae, a la siguiente valla va más agresiva si cabe".

Para dar el salto a las carreras de obstáculos, Marta Domínguez se preparó bajo sus órdenes en el esa primavera en Madrid, mientras Pérez acudía todos los fines de semana a Palencia. "Yo me centraba en el estudio de las rivales, rusas y etíopes, de la táctica de carrera y de la técnica de salto", explicaba Pérez, que se diplomó como entrenador en la Universidad de El Paso (Nuevo México, Estadios Unidos), su medio de vida tas un accidente de moto que le retiró del tartán. "Por ejemplo, para desgastarse lo menos posible con los cambios de ritmo de la carrera, Marta necesita ir en cabeza porque su velocidad de ataque a la valla es superior", explicaba entonces Pérez.

En su primera carrera, en Huelva, Marta Domínguez logró la mínima olímpica con 9m 39,18s. La cosa prometía hasta que un tropiezo dejó fuera de la lucha por las medallas a la mediofondista, un fallo del que la palentina se desquitó ganando en los Mundiales de Berlín del año pasado.

Marta Domínguez rompió con su entrenador de siempre, Mariano Díez, precisamente en 2009 tras 24 en común. "Me resulta incomprensible. Si tiene otros motivos y quiere entrenar con otro porque cree que soy un incompetente, lo dice y... tan amigos, pero todo esto me parece muy raro", dijo en aquel momento Díez. "Me siento dolido y mal, porque en 24 años hemos tenido una relación muy profunda, con muchas vicisitudes, éxitos y fracasos. Marta ha sido como una hija para mí. Hemos luchado mucho, contra viento y marea. Es la mejor atleta española de la historia por sus condiciones, pero algo también habré tenido que ver yo", observó entonces el preparador. Su lugar lo pasó a ocupar César Pérez, ahora en las manos de la justicia.

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