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La odisea de Hispania

Un presupuesto de 30 millones solo le sirvió al equipo español para estar en la cola de la F 1

Transcurría el mes de febrero y nadie creía que el primer equipo español de la historia de la fórmula 1 pudiera tomar la salida en la primera carrera, en Bahrein. Entonces, el accionista principal, José Ramón Carabante, comenzó a tomar medidas. Lo primero que hizo fue comprar el equipo al completo. Prescindió de Meta 1 y de Adrián Campos, el instigador de todo el proyecto, y se lio la manta a la cabeza asumiendo una inversión que sobrepasaba cualquiera de sus previsiones iniciales.

Carabante, un exitoso empresario de la construcción, consiguió la ayuda de Bernie Ecclestone, que adelantó unos 10 millones de euros de los derechos de televisión. Pero al mismo tiempo, impuso a Kolin Colles, ex director de Force India, como director técnico. El equipo se planteó la temporada con un presupuesto de unos 30 millones de euros, de los que el propio Carabante ha aportado alrededor de 15. El resto debían proporcionarlo los pilotos, Bruno Senna y Karun Chandhok, de su propio bolsillo o a través de patrocinadores.

El Hispania tendría un coche con motores Cosworth -obligados por la FIA- y un chasis construido por Dallara. Pero los italianos fabricaron un vehículo más propio de la GP2 que de la F-1. El equipo acabó rompiendo el contrato, pero tuvo que trabajar toda la temporada con aquella base. Y eso les condenó a ser los últimos. Sin embargo, lograron salir desde la primera carrera. Y aquél fue su principal éxito. Después, Senna se quedó sin correr una carrera por no aportar los cinco millones de euros previstos, y Chandhok dejó el volante en el Reino Unido por el mismo problema. Sus sustitutos, Sakon Yamamoto y Christian Klien no mejoraron el rendimiento.

Con muchas penurias, el equipo siguió adelante. Y para la próxima temporada espera dar un salto de calidad con la incorporación en el accionariado de Juan Villalonga, ex presidente de Telefónica, y con la firma de un contrato con Williams para recibir asistencia técnica. Falta concretar la compra de un chasis competitivo. Hasta ahora todas las negociaciones apuntaban hacia Toyota, pero ayer la marca japonesa rompió las negociaciones, aduciendo que Hispania no había cumplido los plazos de pago. El chasis queda, pues, en el aire todavía.

Sin embargo, la supervivencia del equipo parece asegurada. Y si logran tener un coche competitivo, es probable que se incorpore Pedro de la Rosa como primer piloto. Aunque, también él deberá ir con una cartera debajo del brazo.

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