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Objetivos cumplidos

El Caja Laboral regresa al liderato, Bizkaia BB brilla y Lagun Aro confirma su buena racha

El Bizkaia Bilbao Basket tenía la obligación de mejorar su imagen tras las dos últimas derrotas ante el Valladolid y el Madrid y ayer lo hizo ante un Unicaja (89-71) que se vio permanentemente sorprendido por el juego de los bilbaínos. El Caja laboral, por su parte, se encaramó al liderato de la ACB tras derrotar al Fuenlabrada (90-81) en un partido intenso en el que tuvo que reponerse de la ausencia de Barac, eliminado por faltas. Un Teletovic muy centrado se hizo con las riendas del equipo. El Lagun Aro supo sortear la defensa de una de sus peores enemigos, el Valladolid (75-64). Los de Pablo Laso fueron por detrás en todo el partido y sólo en los últimos minutos reaccionaron.

Banic fue el indiscutible líder de un Bizkaia Bilbao Basket seguro de sí mismo y veloz que solo se vio algo descolocado en el primer cuarto del encuentro. A partir de ahí, los de Aíto García Reneses cedieron todo el protagonismo a los locales, que empezaron por rentas de diez puntos y acabaron con ventajas de hasta 23 puntos. Fue un partido de homenaje a Paco Vázquez, ex del Unicaja, por sus 500 partidos en ACB y un Unicaja falto de ideas decidió que la fiesta fuera completa. Sólo el acierto desde la línea exterior de Tripkovic y la versatilidad de Carlos Jiménez pusieron algo de color a la ensombrecida actuación que exhibieron los malagueños durante casi todo el encuentro.

Los de Ivanovic sufrieron mucho más. La baja a última hora de Rancik fue la guinda de una mañana complicada. Musli debutó nueve minutos, insuficientes para ver cómo funciona en el mecanismo vitoriano. Tras dominar el partido durante el primer cuarto con Batista y Ayón, el Fuenlabrada fue perdiendo el poder cuando los de Ivanovic llevaron el partido a un terreno más físico. El acierto exterior de Teletovic, Logan y Ribas dio al traste con la estrategia de Maldonado y permitió mantener una modesta ventaja hasta el final.

Los triples de Jimmy Baron sustentaron a Lagun Aro en los peores momentos de la primera parte, cuando Valladolid trataba de escaparse en el marcador. Entre los de Porfirio Fisac, Barnes, omnipresente en las dos canastas, mareó a placer a sus rivales.

El técnico del Valladolid demostró conocer bien a algunos jugadores guipuzcoanos y ser capaz de intuir sus movimientos y se marchó a los vestuarios con una renta de cuatro puntos conseguida también a raíz del buen juego de Van Lacke y Dumas.

El vuelo final que llevaría al Lagun Aro al triunfo se produjo en los últimos seis minutos gracias al acierto de jugadores como Salgado, Panko o Tskivishli.

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