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Real Madrid 68 -Unicaja 56

El Madrid gana bajo los aros

Los blancos doblegan a Unicaja, liderados por Llull y Reyes, con un dominio aplastante en las capturas

La derrota de la pasada semana ante Olympiacos dejó, sobre todo, un damnificado en el Madrid: Sergio Rodríguez. En El Pireo, el base canario desapareció en el triángulo de las bermudas que formaron Papaloukas, Spanoulis y Teodosic. El encargado de marcar el rumbo de la nave madridista perdió los mandos y firmó una tarde aciaga con un -10 de valoración. Nada más aterrizar en Barajas, Messina aceleró las gestiones para contratar a Josh Fisher en sustitución de Prigioni, cubriéndose así las espaldas ante difícil adaptación que está viviendo el Chacho. Hoy, Sergio arrancó el partido con el nervio reivindicativo que nace de las heridas de guerra. Con la determinación del que confía infinitamente en sus posibilidades. Ocho puntos y alguna filigrana en el primer tiempo acreditaron su golpe en la mesa ante las incipientes dudas. 14 puntos al final.

Real Madrid 68 -Unicaja 56

Real Madrid (17+17+19+15): Sergio Rodríguez (14), Llull (13), Suárez (1), Reyes (17) y Tomic (8) -quinteto inicial- Garbajosa (0), D. Fischer (5), Velickovic (0), Tucker (10), Vidal (0), Mirotic (0) y J. Fisher (0).

Unicaja (18+14+11+13): Freire (4) Rubio (0), Berni (16), Jiménez (8) y Freeland (9) -quinteto inicial- Printezis (7), Tripkovic (10), Lima (0), McIntyre (2) y Archibald (0).

Árbitros: Ziemblicki (POL), Ankarali (TUR) y Chambon (FRA).

Incidencias: Segunda jornada de la Euroliga. Grupo 2. Madrid Caja Mágica. Primer partido de la Euroliga disputado en la nueva cancha del Madrid. Tres cuartos de entrada.

En el Unicaja, Freeland daba réplica al base canario desde la pintura. El pívot británico estuvo bien secundado por el tino del incombustible Berni desde el perímetro. Pero el aplastante dominio blanco en el rebote (29-16 en el primer tiempo, 54-26 al final) fue cimentando el despegue de los locales. Tomic, D'or Fisher y, sobre todo, Reyes echaron el candado a sus dominios y martillearon la zona de los de Aíto (15-8 en rebotes ofensivos en el primer tiempo).

Con las bajas de Saúl Blanco y Panchi Barrera y con Jiménez, Tripkovic y McIntyre renqueantes, Unicaja se movía en el alambre en la dosificación de sus recursos. Al borde del descanso, el alero cajista recayó de sus problemas en el tobillo y resquebrajó el dique de los de Aíto. La distancia creció hasta los 10 puntos al final del tercer cuarto (53-43). La figura de Felipe Reyes crecía exponencialmente ante las manos blandas de los pivots verdes que una y otra vez permitían segundas y terceras opciones para los ataques madridistas. El capitán blanco continuó la estela del fin de semana cuando lideró a su equipo con 17 puntos, 13 rebotes y 6 asistencias para un 34 de valoración ante el Power Electronics Valencia. Anoche ante Unicaja, la hoja de servicios fue igual de demoledora. Cuando Tucker y Llull terminaron de afinar su puntería el partido se rompió hasta distancias irreverentes. 68-49 a dos minutos del final. Un resultado adecentado por el espíritu de Berni Rodríguez. Al final 68-56.

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