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Segundo susto para Nadal

El español supera en cinco mangas a Petzschner tras ser atendido tres veces por el fisioterapeuta, dos en la rodilla derecha

Wimbledon se complica con una sola pelota. Wimbledon se salva con una sola pelota. Rafael Nadal, tocado en su musculatura y atendido por el fisioterapeuta hasta en tres ocasiones, se vio abocado a jugar cinco sets tras ceder la segunda manga en el primer punto de break que tuvo en contra y perder la siguiente en el tie-break. Del mismo modo, el número uno del mundo salvó el encuentro , que le deja en octavos contra el francés Paul Henri Mathieu, gracias a que Petzschner, según arrancaba la quinta y definitiva manga, desaprovechó con 40-40 y saque de Nadal una pelota mansa, Nadal desbordado, la pista abierta para cualquier cosa, él en posición inmejorable, con un toque que quería ser sutil y que fue una pifia mayúscula. En ese punto, que le hubiera dejado con su segunda bola de break del parcial (qué agobio, qué tensión), perdió el alemán el encuentro, tras llamar también al fisioterapeuta: 6-4, 4-6, 6-7, 6-2 y 6-3.

La difícil tarde de Nadal fue observada desde la grada por Sir Bobby Charlton. Y lo que vio el mítico ex futbolista, fina figura sentada bajo el sol, fue al número uno del mundo sufriendo, moviéndose con dificultades y siempre luchando. Petzschner supo interpretar las dificultades del mallorquín. Al repertorio de su servicio, magnífico durante todo el partido, le unió el revés cortado, que utilizó para desplazar a Nadal hacia la media pista. Ahí fue donde al español se le vieron las costuras, un punto lento, un punto tarde, castigado incluso con un aviso por el juez de silla, quien consideró que recibía consejos de Toni Nadal, su tío y entrenador. Cedric Mourier quiso también su cuota de protagonismo: "Dile a Michael", se le escucho decir al juez de silla en referencia a Michael Novotny, el fisioterapeuta; "que es la última vez que le permito entrar en la pista a atender a Nadal".

"No tenía el control de los puntos, pero al final jugué bien", valoró el español, dolorido en la rodilla derecha. "Espero estar bien físicamente, no lo sé. Tendré que chequear. Es duro".

Fue una tarde al límite para el español. La segunda seguida justo cuando empieza el Wimbledon más duro.

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