Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CICLISMO | VUELTA AL PAÍS VASCO

'Quejíos' en Aia

Joaquim Rodriguez gana una dura etapa y Valverde y Horner se la juegan mañana contra el reloj

"Que hubieran estudiado", contesta, irónico, un reputado colega cuando alguien se refiere al calvario de los ciclistas. Subiendo ayer los dos repechos de Aia, antes de llegar a la meta de Orio, más de un ciclista hubiera cambiado la bicicleta por un buen examen de matemáticas integrales o de química inorgánica.

Pero no era el caso. Era el momento de homenajear al sufrimiento y sabido es que, sobre todo por el norte, los cuerpos retorcidos, crujidos, las bicicletas dando bandazos de un lado a otro de la estrecha carretera, despiertan las más altas (o bajas, según se mire) pasiones.

Eran dos repechos de esos que contradicen la ley de la gravedad y te hacen pensar que el ciclista puede caer de la bicicleta en una subida. Nada nuevo, por otra parte. Tiempo de quejíos en espera de que la maldita cuesta ha de tener un final, tarde o temprano.

RESULTADOS DE LA ETAPA:

1. Joaquim Rodríguez (Katusha) 4h07m52s

2. Samuel Sánchez (Euskaltel) a 14s.

3. Valverde (Caisse d'Epargne) m.t.

CLASIFICACIÓN GENERAL

1. Valverde: 22h54m56s

2. Horner, a 1s.

3. Rodríguez, a 34s.

Por allí cimbreaba emocionado Amets Txurruka, que había dejado a sus otros nueve acompañantes de escapada con un arreón seco y pertinaz. Se antojaba ganador o al menos lo sentía en la mente y en las piernas. Iba suelto, animoso. Quizás no sabía que por detrás, a pie del primer repecho (con rampas del 26%), había saltado Joaquim PuritoRodríguez que iba devorando cadáveres de la escapada hasta que encontró a dos compañeros (Kolobnev y Pliuschin) que le cedieron sus últimos gramos de sudor. En plena remontada andaba el ciclista catalán cuando Amets Txurruka, que iba suelto, cayó en el descenso. Así es el calvario del ciclista: sufres subiendo y te caes bajando. Adiós al sueño de Amets y vía libre al de Joaquim que dejó a sus ayudantes (la solidaridad siempre tiene un precio) y enfiló hacia la meta. Purito era un tipo incómodo tanto para los aspirantes al triunfo parcial (Samuel Sánchez, por ejemplo) y al triunfo final (Valverde y Horner). Sus 48 segundos de retraso en la general era una cifra amenazante para todos. Coincidencia de intereses. Samuel, con su compañero arruinado en la cuneta, tiró con fuerza en la segunda subida, Valverde también. Horner se enganchó a la rueda y el trío se fue a por Rodríguez que bailaba sobre la bicicleta con ese aire de grimpeur. Entre todos reventaron la débil carcasa de Gesink que cedía en el esfuerzo.

Y llegó el quejío del segundo repecho, corto y duro como las malas cuestas, de esas que parecen que se miden en kilómetros en vez de en metros. Por allí se retorcieron limando segundos a Rodríguez que también se sabía ganador pero ya convencido de que el podio "algo muy importante en el País Vasco", dijo, era su único objetivo. Misiones cumplidas. Purito ganó y será tercero mañana en la clasificación final. Valverde y Horner, con un segundo de por medio, se la juegan en la contrarreloj de Orio (Aia, otra vez, de por medio). El sufrimiento no hizo diferencias. Simplemente hizo daño.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.