JUEGOS OLÍMPICOS DE INVIERNO

Vonn pierde el segundo oro en los últimos segundos

La estadounidense no puede terminar el eslalon de la supercombinada tras haber ganado antes el descenso a casi 109 kilómetros por hora

Lindsey Vonn sólo acarició el segundo oro. Era un asunto de amigas desde el descenso de la supercombinada, pero la estadounidense se lo terminó dejando en bandeja a la alemana María Riesch. No pudo terminar el eslalon.

Vonn sólo se mostró imparable al repetir una primera bajada escalofriante en menos de 24 horas, pero esta vez Riesch mejoró notablemente su octavo puesto de la víspera y ya fue segunda por delante de la otra estadounidense, Julia Mancuso, plata el día antes, y que iba a repetir su gran retorno. Después, en la prueba de habilidad, la tensión pudo con Lindsey, que se quedó incluso sin el podio. La sueca Anja Paerson logró un impresionante bronce tras la tremenda caída en el primer descenso del miércoles.

La estadounidense sólo tenía un margen de 33 centésimas para defender en el eslalon ante Riesch y 80, mucho más relajante, sobre Mancuso. Lo principal era resistir a Riesch...y terminar.

Pero Vonn no pudo. Su amiga estuvo muy segura e incluso aumentó su diferencia sobre Mancuso hasta 94 centésimas desde las 47 que llevaba. Sólo quedaba por bajar Vonn. Todo era ya a una carta. Cedió ya 26 centésimas a la alemana en la parte alta y en el segundo paso intermedio, aún más, 51. Había perdido ya el oro. Pero acabó perdiendo hasta las medallas. Ni siquiera terminó. Iba demasiado forzada y se tragó una puerta. La pasó a caballo, se enganchó y se fue al suelo. Aunque no hubiera caído ya estaba descalificada. Y sin nada.

La supercombinada femenina se tuvo que disputar al día siguiente del descenso al estrecharse el programa del esquí alpino por el carrusel de aplazamientos. El descanso de tantos días por el mal tiempo dio paso a un maratón sin espacio para recuperarse.

Vonn se siguió resintiendo de sus dolores en la tibia, pero mucho más impactante fue ver a la sueca Anja Paerson lograr un séptimo puesto en el descenso y remontar hasta el bronce en el eslalon, tras la brutal caída que sufrió la jornada anterior. Voló 60 metros en el último salto, se desequilibró y tras aterrizar de espaldas dio varias vueltas de campana. La potentísima y veterana esquiadora nórdica tuvo que ser trasladada al hospital, aunque no se le encontraron daños serios. Su entrenador dijo que no sabía si podría volver a competir, pero añadió: "Conociendo a Anja, me parece que sí".

En el descenso, cuando aún Vonn soñaba con el segundo oro, Mancuso volvió a bajar primero e hizo el mejor tiempo. Pero la potente rubia estadounidense arrasó de nuevo. La superó ya por 23 centésimas en el primer paso intermedio, cedió a 19 en el segundo, subió a 39 en el tercero, donde pasó volando aún más que el día antes, a 108,92 kilómetros por hora y acabó con casi un segundo de ventaja. El sueño dorado podía seguir.

Pero Riesch, que bajó inmediatamente después, casi la igualó en la parte alta del trazado, al pasar a sólo seis centésimas, se fue a 45 y 59 en los otros dos tramos intermedios, y estuvo mucho mejor al final, incluido el gran salto que tanto molesta a Vonn. Se colocó a tiro de oro. Sólo tuvo que esperar en el eslalon a que cayera su amiga, a la que ya ha consolado. Al menos, las dos tienen sus oros y pueden también celebrarlo.

Lindsay Vonn, durante la prueba de descenso.
Lindsay Vonn, durante la prueba de descenso.EFE
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