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Crisis aguda

El Lagun Aro se rompe en un partido ante un Unicaja muy superior.- Sergio Sánchez e Ignerski destacan en un conjunto desdibujado

El Unicaja celebró ayer su partido número 1.000 en la máxima competición con una holgada victoria (97-72) ante un Lagun Aro náufrago, que sólo pudo seguir el ritmo durante el primer cuarto. Con su trabajada victoria, los malagueños lograron aplacar en parte el enfado de los aficionados cajistas por la irregular temporada y por la falta de actitud en algunos encuentros, sobre todo contra el Asseco Prokom de la Euroliga.

Fue la peor entrada de temporada en el Martín Carpena, con apenas 6.000 espectadores que mostraron su desaprobación antes del comienzo del encuentro arremetiendo contra el técnico Aíto García Reneses, la directiva y el director general Berdi Pérez. Los otros casi 5.000 castigaron al Unicaja con su ausencia por el ridículo del encuentro del pasado jueves contra el Asecco Prokom en la Euroliga.

UNICAJA, 97; LAGUN ARO, 72

Unicaja Málaga: Cook (6), Dixon (16), Welsch (6), Jiménez (12) y Archibald (13) —equipo inicial—; Rodríguez (2), Freire (0), Printezis (15), Dowdell (6), Rubio (2) y Freeland (19).

Lagun Aro GBC: Sánchez (15), Barbour (7), Panko (9), Ignerski (15) y Doblas (8); Hopkins (0), Detrick (2), Uriz (4), Miralles (6) y López (6).

Martín Carpena: 7.900 espectadores.

Parciales: 24-20, 24-13, 25-16, 24-23

Inmerso en un ambiente casi helado, el Unicaja arrancó con agresividad en un parcial de 7-0. No era el mismo que hace tres días, pero el equipo cajista continúa con la moral baja y le hubiera costado superar cualquier problema impuesto por el rival. No fue el caso, ya que los de Pablo Laso no fueron rival para los malagueños.

El Lagun Aro, muy tocado por las seis derrotas consecutivas, se mantuvo cerca en el primer cuarto (24-20) por la aportación desde el triple del base Sergio Sánchez y de Ignerski con quince puntos cada uno, aunque los numerosos errores en el pase, tiro y la escasa presencia defensiva sirvió para que Unicaja se aprovechara con Jiménez y Freeland para iniciar el despegue en el segundo periodo consiguiendo la máxima 46-29, en las postrimerías del descanso.

El encuentro parecía decantado para los locales, en todo momento muy superiores al Lagun Aro, al que le era imposible enfrentarse a los pívots cajistas, Freeland, Archibald, Printezis y Jiménez, que también sumaba en ese puesto. La diferencia aumentó cada vez más: 73-49, minuto 30.

El Lagun Aro estaba roto en mil pedazos mientras Unicaja, con mayor calidad y nivel, jugó a placer en el último cuarto, donde todos los jugadores aportaron, incluso el denostado pívot Guillem Rubio, que volvió a jugar después de varios partidos de sequía.

Por otro lado, el Bizkaia Bilbao Basket afronta hoy un partido decisivo ante el Manresa (ETB-1, 12.30) para salir de la zona baja de la tabla.

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