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CELTA 1-VILLARREAL 1

Siesta del Villarreal

El Celta sólo recibió un tiro de los de Valverde en la segunda parte

Puede estar deprimido en el pozo de la Segunda, pero el Celta parte de una premisa: le da un buen trato a la pelota. Eusebio, su técnico, empieza a pensar que por ahí vienen parte de sus miserias, pero en Copa, sin las apreturas de la clasificación y ante un rival de fuste, invitó a sus chicos a recuperar el libreto, a combinar y gustarse, a sorprender a un Villarreal que desde la alineación dejó claro que llegaba a Balaídos a resolver y ahorrar esfuerzos en la vuelta, pero que firmó un partido lamentable.

Sin una referencia clara en ataque, el Celta planteó una guerrilla , Aspas y Dani Abalo, dos extremos que se movían por todo el frente del ataque. Trashorras, un talento, los movía desde atrás. Sufrió el Villarreal, que tuvo una tarde más incómoda de lo que esperaba, pero también mostró su poderío. Fue como un puñetazo en la mesa. A Cani le concedieron dos segundos para buscar el desmarque de Llorente, que se encontró una zaga amable, adelantada y con los centrales muy separados que aprovechó el agujero para marcar.

Celta 1 - Villarreal 1

Celta de Vigo: Yael; Víctor, Túñez, Jordi, Hugo Mallo; Jonathan Vila; López Garai (Saulo, min.72), Trashorras, Dani Abalo, Botello (Toni, min.76); Iago Aspas (Arthuro, min.37).

Villarreal: Diego López; Ángel, Godín, Marcano, Oriol; Egure, Ibagaza (Bruno, min.55); Cani, Rossi (Cazorla, min.80), Escudero (Fuster, min.62); Llorente.

Goles: 0-1 min.11 Rossi; 1-1 min.43 Arthuro.

Árbitro: Turienzo Álvarez (colegio castellano-leonés). Amonestó a Jordi por parte del Celta de Vigo, y a Oriol y Eguren por parte del Villarreal.

Incidencias: encuentro correspondiente a la ida de los octavos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 9.437 espectadores, según anunció el club vigués.

Delicado como anda, el Celta ofreció síntomas de decaimiento. Llegó un segundo tanto del Villarreal en otro despiste defensivo que de nuevo aprovechó Llorente, pero que frustró un asistente de Turienzo en un error de apreciación. Fueron los peores minutos del Celta, que supo emerger porque buscó el balón. Por el camino llegó la lesión de Aspas, una mala noticia ante la que llegó una buena solución porque entró Arthuro entre las muestras de desagrado de la grada, que no le traga. Alto, fuerte y sin excesiva clase, al menos es un delantero. Marcó justo antes del descanso con un buen testarazo tras una falta que Trashorras le puso en la frente.

Eusebio retiró a su mediocentro más defensivo, López Garai, para abrir nuevas vías de ataque con Saulo. Ni siquiera así ganó superioridad en la medular el Villarreal, que selló una segunda parte deplorable con un único disparo a puerta, un intento lejano de Cazorla que apenas inquietó a Yoel. Tuvo más argumentos el Celta, pero también mucha ternura, plagado de jóvenes canteranos como estaba, con doce chicos de la casa en la convocatoria. Plantó cara a un rival al que le bastó cerrarse para sacar un empate que le deja cerca de los cuartos de final.

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