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FÚTBOL | ATLÉTICO 2 - ATHLÉTIC DE BILBAO 3

El Atlético entra en barrena

El cuadro de Aguirre, pese al gol inicial de Antonio López, pierde ante el Athleti su tercer partido seguido

Otro vendaval volvió a sacudir ayer los cimientos del Vicente Calderón. Con la sangría del Barça de Messi todavía reciente, el Atlético, autodestructivo como pocos, se alejó un poquito más de los puestos de Champions tras comparecer ante el Athletic como un equipo deslabazado y paralizado por la ansiedad. El errático equipo que dirige Javier Aguirre es un artista complicándose la vida. Anoche se le volvieron a fundir los plomos con el viento a favor. De nada le sirvió el gol de ventaja de Antonio López al cuarto de hora frente a un contrario disciplinado, que suple sus carencias confiado en sus músculos. Suficiente para denostar a un grupo sin discurso al que le pierden los nervios. Maniche resumió la actuación del Atlético tras forzar su expulsión con una patada al pecho de Orbaiz.

Atlético 2 - Athlétic 3

Atlético de Madrid: Leo Franco; Seitaridis (Pernía, m. 46), Ujfalusi, Domínguez (Banega, m. 59), Antonio López; Camacho; Maxi Rodríguez (Sinama Pongolle, m. 70), Maniche, Simao; Forlán y ''Kun'' Agüero.

Athletic Club: Iraizoz; Iraola, Aitor Ocio, Amorebieta, Koikili; Susaeta (Etxeberría, m. 77), Orbaiz, Javi Martínez, David López (Gabilondo, m. 61); Ion Vélez (Toquero, m. 68) y Llorente

Gol: 1-0, m. 15: Disparo de Antonio López que toca en Ion Vélez y se introduce en la portería de Gorka Iraizoz. 1-1, m. 45: Koikili, con un trallazo desde fuera del área. 1-2, m. 49: Domínguez, en propia puerta, tras un centro de Fernando Llorente. 1-3, m. 65: Llorente remata con el pie y en el área un pase de Gabilondo desde la banda izquierda. 2-3, m. 91: Forlán, tras una jugada de Agüero.

Árbitro: César Muñiz Fernández (C. Asturiano). Expulsó con roja directa a Maniche, del Atlético de Madrid, en el minuto 71. Amonestó a los locales Camacho (m. 24), Maniche (m. 32), Maxi (m. 55), Sinama Pongolle (m. 72) y Banega (m. 88) y a los visitantes Susaeta (m. 25), Koikili (m. 33) y Aitor Ocio (m. 37).

Incidencias: partido correspondiente a la decimoctava jornada de Liga en Primera División, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 50.000 espectadores. El lanzamiento de bolas de nieve al campo por parte del Frente Atlético desde el fondo sur y dirigidas al portero del Athletic Gorka Iraizoz retrasó el comienzo del partido durante cinco minutos. Además, eso motivó que el árbitro interrumpiera el desarrollo del encuentro en el minuto 6 y lo reanudara instantes después.

El descenso del Atlético a los infiernos no es casual. Incapaz de hincarle el diente a la aristocracia de la Liga, la entidad del Manzanares ha entrado en barrena, acomplejada por su pasado rutilante. Joaquín Caparrós, consciente de los problemas de su rival a la hora de sacar el balón, le anuló adelantando unos metros las líneas. Un plan sencillo y eficaz que propició la tercera derrota consecutiva del grupo de Aguirre, que claudicó ante el oficio y personalidad de Llorente. El delantero navarro le hizo un siete a la defensa atlética. Seitaridis, una broma por la banda, acaparó los silbidos de la grada. Pernía, otro que tal baila, sustituyó al lateral griego en el descanso. El efecto fue el mismo. Pero el peor trago se lo llevó Domínguez, que volvía al ruedo desde su bautismo con el Liverpool, hace tres meses, entregó la cuchara, desviando a su portería un envío de Llorente que cambió el transcurso del encuentro. La segunda parte apenas había comenzado y al Atlético se le vino el mundo encima.

Otro canterano de la casa, Diego Camacho, fluctuó en el centro del campo en su primer duelo de Liga de la temporada. Aguirre, que durante toda la temporada ha ignorado a los valores del filial, les dio cancha sin el punto de forma necesarios. Las dudas acosan al técnico mexicano, que dejó a su pupilo, Raúl García, otra vez en el banquillo, y que sigue sin decidirse por Banega, al que cinco días después volvió a dar el timón con el marcador a cuestas. El cerebro argentino acudió tarde al rescate del lío en que metió a sus compañeros el gol de Koikili al borde del descanso. El lateral, que ya había avisado a Leo Franco con un trallazo desde 25 metros, ajustó la mirilla desde el mismo sitio en la prolongación del primer tiempo.

El empate del Athletic resquebrajó el ánimo local, que ni siquiera sacó provecho de su temible pegada. Agüero estuvo desaparecido. Salvo un par de regates sobre una baldosa de césped a Koikili, el Kun no compareció en el encuentro. Su colega uruguayo, dimitido en todo el primer tiempo, se enchufó en los peores momentos del Atlético. Su empuje tan sólo bastó para maquillar el resultado. El único que mantuvo el tipo fue Maxi. El capitán del Atlético se multiplicó en todas las parcelas. Tan pronto achicaba espacios y asumía la labor de los centrales como lanzaba los ataques caseros.

El Athletic aprovechó la dejadez de la escuadra del Manzanares, que terminó con cada uno de sus futbolistas haciendo la guerra por su cuenta. Gabilondo tomó nota con un pase en profundidad a David López, que regaló el gol a Llorente. Pernía, fuera de onda, rompía el fuera de juego. Un ejemplo más de las tinieblas que acosan al Atlético.

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